Taehyung no podía con todo. Mientras que intentaba controlar que Jimin no
hiciera cualquier tontería, tenía que preocuparse de que Hoseok no resultara
herido, a la vez que vigilaba que Jungkook no fuera atrapado por los
tentáculos. Esa era otra, los tentáculos gigantes del kraken que serpenteaban
por encima de su cabeza, chorreando agua y veneno. Porque, por supuesto, un kraken
tenía que tener veneno para complicarlo todo.
—¡Cuidado! —gritó una voz. Taehyung dio un salto a tiempo antes de que uno
de esos tentáculos lo aplastara y aguijoneara con los pequeños dientes que
había en las ventosas—. ¡Ten más cuidado! —gritó Hoseok mientras se introducía
de nuevo en el agua y desaparecía entre las olas.
Maldijo en voz baja y fue hacia Jimin. No sabía que un calamar gigante
podría dar tantos problemas, pero teniendo en cuenta que la criatura estaba
algo nerviosa aquello podía salir mal. Muy mal.
—Ven aquí —le dijo a Jimin sin ningún tipo de tacto. Cogiéndolo del brazo,
lo arrastró lo más lejos que pudo—. No hagas nada. No hables. No grites.
Cualquier cosa que pase es ajeno a ti.
—¡Pero puedo curar! —protestó el otro.
—Nadie está herido, así que no te preocupes. Tú mantente a salvo —No dejó
que Jimin replicara. Salió corriendo hacia la orilla.
Jungkook lo hacía bien. Saltaba de un lado a otro entreteniendo a la
criatura mientras Hoseok iba acorralándola con pequeños torbellinos de agua y
algas. Lo único que podía hacer era despistarlo como Jungkook, pero a él se le
daba mejor atacar.
De repente, escuchó un ladrido. Jungkook estaba en el lado opuesto del río
—¿cómo demonios había llegado allí?— avisándole de algo. Taehyung consiguió
esquivar otro tentáculo por poco por segunda vez consecutiva.
Sabía que a la siguiente no tendría tanta suerte.
Así que decidió actuar. Confiaba en que Hoseok se diera prisa con su
trampa, porque si no podría acabar muerto.
Aprovechó uno de las extensiones del kraken para subir corriendo hasta
llegar a la parte más alta de la bestia. Éste ni siquiera notó su presencia.
Aunque lo haría en cuanto cortara el primer tentáculo.
Lo había hecho mil veces, así que cuando pensó en ello, sucedió. Uñas y
dientes afilados, ojos rojos y un poder inhumano en él. Su otra mitad. Su
esencia. El otro Taehyung.
Con un rugido, se precipitó hacia el agua, llevándose por delante un par de
tentáculos que chorrearon veneno. Se protegió los ojos y se dejó caer dentro
del agua. Cometió el error de abrirlos, porque entonces vio a lo que se estaba
enfrentando.
La criatura bajo el agua era todo dientes y Hoseok parecía estar un poco en
apuros para apresarla.
—¡No pongas más nervioso a Tenti! —gritó. Su voz bajo el agua era clara e
incluso melódica—. ¡Ayuda a Jungkook!
Taehyung no se cuestionó el nombre que le había puesto su amigo al calamar,
así que asintió y nadó hacia la superficie. Jungkook seguía saltando de un lado
a otro, entrelazando los tentáculos e inutilizando a la bestia. Pero se estaba
cansando, no dejaba de jadear y las patas le fallaban, sobre todo la delantera.
—¡Taehyung! ¡Tu espalda!
Esa vez, a pesar del aviso de Jimin, no lo vio venir. Los aguijones se
clavaron en su espalda y le desgarraron el uniforme y la carne. El kraken
empezó a zarandearlo de un lado a otro hasta que por fin Taehyung cayó al
suelo.
El dolor era atroz y el veneno se estaba expandiendo por su cuerpo. Pero no
tuvo tiempo de lamentarse de su desgracia. A lo lejos, escuchó el gemido de un
perro herido. Jungkook. Su Jungkook.
Con la poca energía que le quedaba, se levantó y fue corriendo hacia el kraken.
El dolor lo estaba cegando y le quedaba poco tiempo antes de que se desmayara
por culpa del efecto del veneno, pero sería lo justo para poder arrancarle el
corazón a la criatura. Lo justo para que sus dientes se clavaran en lo más
profundo del kraken y muriera. Lo justo para notar cómo se hundía en el agua y
dejaba de respirar.
A lo lejos, una luz blanca lo acunó. Al menos, moriría en paz.
Jimin no dejaba de soñar una y otra vez con lo mismo. El cuerpo hinchado y
morado de Taehyung, Jungkook gritando y llorando, implorando que lo curara,
Hoseok empapado en veneno y sangre como el alquitrán de la bestia. Y él, él
simplemente deseando que todo aquello acabara, que Taehyung reviviera, que nada
de eso estuviera ocurriendo.
Luego todo se volvía negro y, entonces, empezaba de nuevo.
Estaba cansado de soñar con ello, de tener que revivir el terror en su
cuerpo, el cansancio al darle todo lo que tenía a Taehyung para que no muriera.
En desmayarse incluso antes de saber si había servido de algo. Quería
despertar.
Como si sus palabras fueran escuchadas, notó su cuerpo, el real, no el del
sueño, pesado contra una cama. Tenía frío a pesar de estar cubierto por las
sábanas, pero estaba empapado en sudor.
Con un gemido, abrió los ojos, pesados y temblorosos. Le costó un poco
adaptarse a la luz de la lámpara que lo estaba enfocando, y más le costó no
gritar al ver el par de ojos negros que lo observaba.
El chico estaba sentado en una silla, con un libro en las manos. Tenía el
pelo de color verde, aunque según la luz a veces parecía azul. Pero eso no era
lo que más le inquietaba, sino su mirada, oscura y profunda, que parecía leerle
los pensamientos.
En un gesto patético, Jimin se cubrió con la sábana hasta la nariz.
—¿Quién eres? —consiguió preguntar al ver que el chico lo observaba con
aborrecimiento y no decía nada—. ¿Dónde estoy?
—Soy Yoongi y estás en el infierno.
Por un momento Jimin tuvo miedo. Luego escuchó a alguien berrear,
literalmente, fuera de la habitación y unas risas histéricas y reconoció el
lugar. Y también el nombre. Era el chico que le había prestado la ropa.
Indirectamente, claro.
—Gracias —dijo sin pensarlo. El chico le miró sin saber, aunque su
expresión cambió muy poco. Por un momento Jimin temió que se fuera a dormir—.
Por la ropa.
—Así que eras tú —Yoongi lo fulminó con la mirada, pero no dijo nada más.
De repente, perdió todo el interés en Jimin y se puso a leer.
Por algún extraño motivo, no quería que lo ignorara, aunque su presencia
también lo incomodaba. Quizá quería acallar esa sensación extraña con las
palabras. A Hoseok parecía funcionarle.
—Me llamo Park Jimin —dijo mientras se sentaba mejor—. Encantado de
conocerte —Nada. Yoongi parecía estar en su mundo o ignorándolo, y Jimin se
decantaba más por lo segundo. Tragó saliva y siguió—. ¿Qué eres? Quiero decir…
Jungkook es un hombre lobo, Hoseok un tritón…
Yoongi respiró hondo cerrando los ojos, dejó el libro en la mesita donde
estaba la lámpara y se levantó. Antes de que Jimin pudiera decir algo más, el
chico desapareció de la habitación.
Por un momento estuvo tentado a seguirlo, pero en la soledad de la
habitación sintió que podía ordenar mejor sus pensamientos y añadir a su lista
de cosas extrañas y misteriosas el nombre de Yoongi.
—Lo siento —dijo por quinta vez. Pero Jungkook soltó un gruñido mientras
jugaba con el móvil—. No volveré a hacerlo, lo prometo.
Pero no obtuvo respuesta. Porque Jungkook no pensaba darle ninguna a
Taehyung. Estaba enfadado, enfadado de verdad. De esas veces que solo quieres
estrangularlo con la almohada o clavarle un tenedor en la mano fingiendo que
era sin querer. De esas en que deseabas darle puñetazos hasta que ya no te
quedaban fuerzas.
Pero a Jungkook siempre le quedaban fuerzas y no quería malgastar toda su
vida pegando a Taehyung. Aunque se lo mereciera.
De nuevo, el mayor lo intentó. Primero un par de disculpas más, la barbilla
apoyada en el hombro y otro susurro. Y luego los labios, esos malditos labios
que habían aprendido a hablar, por su cuello pidiendo de nuevo perdón. Al
final, después de que su galletita del Cookie Run cayera por un agujero,
Jungkook se apartó.
—¡Está bien! —gritó desesperado—. Cállate de una vez.
—¿Pero me perdonas?
—No —Jungkook intentó imitar la pose de Yoongi, respaldándose con
indiferencia mientras miraba el móvil. Pero tener a medio Taehyung encima no
ayudaba mucho—. He dicho que no.
—Estoy herido —dijo con voz inocente.
Jungkook resopló.
—Por imbécil.
Taehyung le respondió con una sonrisa.
—Sabes que fue por tu culpa —bromeó el mayor. Pero Jungkook sintió una
punzada de dolor en el pecho. Por su culpa—. Estaba preocupado por ti.
Agachó la cabeza, avergonzado. Odiaba cuando Taehyung siempre le insinuaba
que lo estaba protegiendo. Ya no era un bebé, podía luchar perfectamente sin
salir herido. Aunque a veces acabara con alguna que otra magulladura. Él no
necesitaba protección.
—No deberías estarlo. Sé cuidarme solo. Además, yo no era el que tenía la
espalda desgarrada e infectada de veneno —Jungkook dejó el móvil. Era una
estupidez fingir que estaba mirándolo cuando en realidad no sentía otra cosa
que la mano de Taehyung en su espalda, acariciándolo. A veces odiaba ser hombre
lobo—. La próxima vez que quieras hacerte el héroe, procura estar en
condiciones.
—Sabes que no puedo. Simplemente te escuché y entonces fui a por la bestia.
Y la maté, ¿no? —Taehyung lo miró con intensidad. Cuando lo hacía, Jungkook
siempre apartaba la mirada. El mayor no era consciente de lo mucho que lo
intimidaba en esos momentos.
—Sí, pero podía yo solo. Y encima ahora me siento culpable.
Al escuchar eso, Taehyung apoyó la cabeza en las piernas de Jungkook,
mirándolo con una sonrisa de niño bueno.
—Bueno, siempre puedes recompensarme.
Jungkook frunció el ceño. Podía esperarse cualquier cosa de Taehyung.
—¿Cómo?
—Tal vez si me dieras un poco de sangre podría curarme más rápido —Jungkook
se odió por no esperarse esa respuesta.
Siempre pedía lo mismo, y él siempre tenía la misma respuesta. Aunque, en
aquel instante, se sintió bastante responsable de su estado —aunque tuviera
fuerzas para revolcarse por la cama como un gusano—.
—No debería…
—Sólo un poco…
Antes de aceptar, siquiera, Jungkook ya podía ver los caninos de Taehyung
alargarse. Éste sonrió, pasándose la lengua lentamente.
—Taehyung, es mejor que no…
Justo cuando el mayor se iba a levantar e implorarle un poco más,
confundiéndolo por completo, Seokjin entró en la habitación.
Sólo necesitó un segundo para analizar la situación. Acto seguido, entró,
dejó la ropa doblada que llevaba en los brazos en la cama libre y se fue por la
puerta. Antes de cerrar, le advirtió.
—Jungkook, no te dejes. Sabes las consecuencias.
El golpe que hizo la puerta le devolvió la razón.
—¡Aparta! —dijo propinándole un empujón con el pie.
Taehyung rodó por la cama y cayó al suelo.
—¡Que estoy herido!
—¡Para lo que te interesa! —Jungkook agarró la almohada y se la estampó al
mayor en la cabeza.
—¡Se supone que los perros sois cariñosos y obedientes! —Taehyung sabía que
con ese comentario se iba a llevar otro golpe, así que se cubrió la cabeza
antes de que Jungkook le diera de nuevo.
—¡Y los vampiros inteligentes, y aquí estás tú!
—Ahí te has pasado —Taehyung lo derribó y antes de que pudiera defenderse,
lo atacó con su propia arma.
Se había iniciado una guerra de almohadas.
—¿Están jugando otra vez? —preguntó Namjoon al escuchar las risas y los
golpes en la habitación de Jungkook y Taehyung—. ¿No se suponía que estaba
herido?
—Tú lo has dicho, se suponía —Seokjin suspiró mientras doblaba lo que
quedaba de ropa—. Eso al menos me asegura que no tendré que comprar otro juego de
almohadas.
Namjoon sonrió. Le gustaba ver a Seokjin preocupado por el grupo, como
también cuidando de él.
—Déjalos, son jóvenes.
—Son jóvenes para lo que quieren. Pero Taehyung me preocupa —Namjoon
entendía la preocupación de Seokjin. A él también le preocupaba un poco la
situación del chico vampiro. Hacía unos años que sus instintos se habían
convertido en otro tipo de necesidad, no solo alimentarse.
Por suerte, no les hacía falta suministrarle mucha sangre a la semana,
aunque de eso se encargara la jefa. Pero sí que era un problema que los demás
crecieran, sobre todo que Jungkook lo hiciera tan rápido, y empezaran a sentir
otro tipo de cosas.
—¿Le ha vuelto a pedir beber de él? —Seokjin asintió. No le sorprendió la
respuesta—. Bueno, Jungkook al menos sigue negándose, ¿no?
—Cada vez baja más la guardia. Al final un día lo encontraremos medio
desangrado o algo peor —Con una palmada, dejó el siguiente montón de ropa
doblado y lo miró—. Deberías darle una charla seria a Taehyung.
—¿Yo? —Namjoon parpadeó—. Me hace el mismo caso que a ti. En realidad, sólo
hace caso a Jungkook y lo enreda como quiere.
—Pues no sé qué voy a hacer. Porque suficiente tengo con la universidad
como para tener que preocuparme de las hormonas de un perro y un bebedor de
sangre —gruñó—. Y la casa. Y la comida. Y de… —Pero antes de que acabara la
frase, Seokjin apretó los labios en una fina línea y se tranquilizó—. Encima
Yoongi no deja de ser… él con Jimin, y el pobre no tiene la culpa de que sea
tan él. ¿Por qué Yoongi tiene que ser tan él? —A Namjoon no le dio tiempo de abrir la boca—.
¿Sabes qué? Déjalo. Paso. Se acabó.
Cogió el montón de ropa doblada y la tiró de cualquier manera en el sofá.
Namjoon sabía que cuando Seokjin se ponía así, solo duraría unos segundos.
Sonrió.
—¿Sabes? Eres totalmente como una madre.
Seokjin lo fulminó con la mirada, pero luego suavizó la expresión.
—¿Entonces el padre eres tú? —dijo con picardía.
Namjoon soltó una carcajada y siguió leyendo. Sin embargo, rezó porque la
luz no rebelara su sonrojo, y que los gritos de Taehyung y Jungkook opacaran
los latidos de su corazón.
—Sí, mamá. Claro, no te preocupes… No, es un amigo de la clase. Sí, mañana
volveré para comer… Gracias, mamá —Jimin mantuvo la sonrisa hasta que colgó.
Por algún extraño motivo pensaba que su madre podría verle desde allí y notaría
que no todo iba bien.
Se permitió estar un rato más observándose en el espejo. Seguía siendo
Jimin, con el rostro más pálido y ojeroso, pero tenía el mismo pelo naranja y
abundante, los ojos caídos, los labios gruesos y rostro redondo. Por fuera no
había cambiado, pero por dentro sí. Sentía como si algo se hubiera activado,
todo desde que había curado a un humano. Bueno, a lo que fuera Taehyung.
Con un suspiro, apartó la mirada y fue a afrontar la realidad. A seis
chicos que ocultaban un gran secreto y que, en el fondo, eran una gran familia.
Los encontró desperdigados por el comedor. Mientras Hoseok y Seokjin ponían
la mesa, Namjoon estaba al lado de la ventana hablando por el teléfono.
Taehyung estaba sentado en el sofá con la cabeza de Jungkook en las piernas y
éste estirado. Yoongi parecía dormir plácidamente en el sofá.
Al entrar todos lo miraron, incluso Namjoon dejó de hablar por teléfono y
Yoongi abrió un ojo. Se sintió un poco cohibido pero consiguió llegar al sofá,
al lado de Taehyung, y sentarse sin que las piernas le temblaran.
El primero en hablar, cómo no, fue Namjoon, que Jimin ya había captado que
era el líder del grupo. O algo parecido, porque llamarlo padre tan joven le
parecía demasiado excesivo.
—¿Tus padres han dejado que te quedaras?
—Madre —corrigió Jimin—. No tengo padre.
—Lo siento… —pero Jimin notó que Namjoon no lo sentía ni un ápice, sino que
parecía expectante a que hablara.
Lo hizo, aunque no dijo toda la verdad.
—Nunca lo he conocido. Se fue de casa cuando era pequeño —alzó los hombros
para demostrar que no le daba importancia, aunque en realidad sentía un molesto
dolor en el estómago.
—Si no conoce a su padre es posible que él también sea de los nuestros. Más
bien de los vuestros —Seokjin había dejado una gran olla burbujeante en el
centro—. Te lo dije.
—Eso es imposible. Ella nos lo hubiera dicho —Namjoon cogió una de las
sillas de la mesa y se sentó en ella, justo enfrente de Jimin—. Sé que lo que
te voy a preguntar es algo extraño, pero necesito que seas sincero conmigo.
Jimin estuvo a punto de reírse. Era irónico que le pidieran ser franco
cuando ellos le ocultaban cosas, pero Namjoon le seguía dando miedo y Taehyung
le acababa de pellizcar la pierna en señal de que obedeciera.
—Sí —contestó asintiendo.
—¿Qué clase de vida has tenido con tu madre? Cualquier dato…
Lo pensó por un momento. ¿Se le podía llamar vida a estar cambiando de
ciudad y colegio cada dos por tres? ¿A no tener amigos de verdad? ¿A no poder
crear un vínculo con nadie que no fuera su madre?
—Siempre hemos cambiado de ciudad. No he tenido amigos, simplemente eran
conocidos que algún día pasarían a ser imágenes borrosas en mi mente —volvió a
alzar los hombros—. Siempre hemos sido mi madre y yo. Y seguirá así hasta que
me haga mayor de edad, supongo.
Se hizo el silencio en la sala. Jimin tuvo que morderse el labio inferior,
para reprimir las ganas de llorar, cuando Taehyung le estrechó la mano,
compadeciéndose de él.
—Lo que te dije —Seokjin rompió la magia—. Ahora, si ya tienes lo que
necesitas, Namjoon, haced el favor de venir a la mesa.
—¡Sí! —El primero en levantarse fue Jungkook que fue a su sitio. Fue ese
grito entusiasmado lo que hizo que la tensión del momento se disolviera.
Jungkook había conseguido relajar las expresiones de todo el grupo con su
hambre feroz. En el fondo, aunque a Jimin le costara pensar en él como un
hombre lobo, sí que parecía un cachorro demasiado crecido.
—Será mejor que hagamos caso a Seokjin u hoy no cenaremos —recomendó
Taehyung.
Poco a poco, todos se fueron sentando en la mesa. Jimin fue el último en
sentarse, al lado de Taehyung y Hoseok.
De nuevo, la mesa era todo un espectáculo de comida. Los chicos se servían
y charlaban, como una familia. Esa que Jimin jamás había tenido. Con su madre
siempre eran tranquilas, con la comida justa y la televisión encendida. Le
gustaba esa calma, era su rutina, pero en ese momento entendió que también
echaba en falta otro tipo de vida. Una normal.
—Pues yo creo que es de hada —sentenció Hoseok con la boca llena de carne—.
Quizá el hada rey o algo así.
—El hada rey, como tú dices, no se relaciona con humanos —le corrigió
Seokjin—. Al menos, no frecuentemente.
—Su majestad, ya no me acordaba —se burló Yoongi.
Jimin se sorprendió al escuchar la voz del chico y más con aquel tono
alegre.
—No seas tonto, Yoongi —Seokjin le apuntó con los palillos—. Te recuerdo
que los hijos de hada y humano se consideran igual a un…
—A un orco, lo sabemos —interrumpió Taehyung.
—¡A un sirviente! —corrigió Seokjin airado.
Jungkook, Hoseok y Taehyung empezaron a reírse a carcajadas. Namjoon y
Yoongi reprimieron una sonrisa, pero Seokjin parecía frustrado.
—Entonces podría ser medio vampiro —sugirió Jungkook mientras se servía más
arroz—. ¿Alguna vez has querido morder a un compañero tuyo y beberle la sangre?
—Aunque la pregunta iba dirigida a él, Jungkook miró de reojo a Taehyung.
Éste se sintió aludido, pero eso solo hizo que ensanchara más su sonrisa.
—Si llegas a ser de los míos, te recomiendo un chupito de sangre antes de
acostarte. Sienta de maravilla.
—No, gracias —a Jimin se le revolvió el estómago de pensarlo, aunque
acababa de caer en la cuenta de que Taehyung era un…—. ¿Eres un vampiro?
—Medio. Por eso puedo vivir de día y no necesito tanta sangre para
sobrevivir, además de otras ventajas —Su amigo le alzó las cejas—. Ya las
descubrirás.
—Como tener el cuerpo frío y congelar a tu compañero al dormir —comentó
Jungkook, aunque apenas se le entendió cuando hablaba—. No te lo recomiendo.
—Espera, ¿dormís juntos en la misma cama? —preguntó Jimin.
—Sí, y lo que te espera —bromeó Namjoon.
—A veces, no siempre —se justificó Jungkook. Parecía avergonzado al ver que
todos se habían centrado en ese detalle.
—No sé de qué te quejas, si tú pareces un radiador. En serio, si en verano
te quedas a dormir, evita estar al lado de Jungkook o puede que amanezcas
derretido.
Jimin apuntó mentalmente el consejo. Aunque seguía sin poder creer que
Taehyung fuera medio vampiro. ¿Cómo podían existir los vampiros y él sin
saberlo? ¿Y cómo podía ser medio? ¿Un vampiro había dejado embarazada a una
humana? ¿No se suponía que los vampiros estaban muertos?
—Pues yo sigo creyendo que es de hada —puntualizó Hoseok—. Tiene sentido.
—Bueno, es lo más factible —le dio la razón Namjoon.
—No es de hada —todos se sumergieron en un silencio escalofriante cuando
Yoongi pronunció esas palabras.
Uno a uno, fueron mirando al chico de pelo verde. Éste siguió comiendo como
si no hubiera dicho nada.
—¿Por qué estás tan seguro? —preguntó Namjoon, serio. Al parecer, todo el
mundo se tomaba las palabras del chico seriamente.
Yoongi se tomó su tiempo en contestar.
—No sé lo que es, pero no es de hada. Es otra cosa que jamás he visto y me
molesta.
Todos se removieron incómodos en la mesa excepto Jungkook, que aprovechó
que había vuelto a vaciar otro plato para hablar.
—Además, no huele a fresas, campo y galletitas como Seokjin.
—¿¡Cómo!?
Sin embargo, el grito de Seokjin quedó ahogado por las risas de todos.
Incluido Yoongi. Mientras que Jungkook y Seokjin agachaban la cabeza,
avergonzados.
Jimin no comprendía nada, así que se limitó a mirar su plato de comida. Se
le había ido el apetito de nuevo y su cabeza volvía a estar echa un lío.
—Bueno, bueno, será mejor que acabemos de cenar y dejemos descansar a Jimin
—sentenció Namjoon, poco después—. Y tú también, Taehyung. Por muy
semi-inmortal que seas, que te envenenen y te desgarren la espalda no le sienta
bien a nadie.
—Pero estoy bien y gracias a Jimin —Taehyung le sonrió—. Aunque…
—Como vuelvas a bromear sobre beber sangre a alguien de esta familia te
juro que te encierro —amenazó Seokjin—. Y lo digo en serio.
—Eres un aburrido, Seokjin —murmuró el vampiro. Luego se puso a imitar a
Seokjin, de espaldas a él, haciendo que a Hoseok le entrara un ataque de risa y
se atragantara con la comida.
—¿Dónde dormirá Jimin? —preguntó Jungkook una vez creyó haber acabado—. ¿En
nuestra habitación?
—No, Jimin necesita descansar. Así que lo mejor será que Hoseok duerma en
vuestra habitación y se quede con Yoongi.
—¿Cómo? —preguntó el aludido. Namjoon lo miró con intensidad, retándolo a
que cuestionara su decisión.
—Jimin necesita dormir y tú le darás esa paz que necesita. Nada más
—concluyó.
Yoongi gruñó pero no dijo nada. Con una mirada que le heló la sangre, miró
a Jimin y luego se fue hacia las habitaciones, dando un portazo.
Jimin se sintió mal, no quería ser una molestia, pero era cierto que
necesitaba estar tranquilo y pensar en lo que había vuelto a pasar. Llevaba una
semana en que su vida se había vuelto un caos y sentía que iba a volverse loco.
—No le hagas caso —Hoseok le puso la mano en el hombro, en señal de apoyo—.
Yoongi es así de simpático con todo el mundo. Acabarás acostumbrándote.
Asintió. Aunque en el fondo se sentía un poco mal. No le gustaba caer mal a
nadie, estaba en su naturaleza. Y Yoongi parecía tenerle especial rencor y no
sabía por qué.
—Creo que necesito descansar —dijo con una de sus mejores sonrisas—. Muchas
gracias.
De camino al pasillo, Jimin sintió que no tenía fuerzas para seguir
adelante, pero sólo tenía que entrar en la habitación y fingir que dormía. Con
suerte, Yoongi lo ignoraría. Aunque no sabía si eso, a la larga, sería bueno o
no.
No podía soportar el odio. Y odio era lo único que
notaba por parte del otro.

¡Hola!:D
ResponderEliminarAprovecho para comentar (leí los otros caps en el móvil y se me había pasado hasta ahora) . Lo que más me llama la atención es saber qué es cada uno asdarsasa es todo misterioso~~. El vkook es <3333 QUE LE DÉ SU SANGREEEEEE \O/
Por cierto no sé si recuerdo mal o no (?) Jimin no les había dicho que su padre había muerto antes de que él naciera? ¿Está inventando cada vez una historia? O es que yo cambié las cosas en mi cabeza lol - que no me extrañaría- xD
¡Nos leemos!
Gracias por comentar, cuqui /o/
EliminarSIII el vkook nos trae de cabeza (sobre todo yo que soy la shipper, Ari me aguanta OTL).
Uy, no, no recuerdas mal pero ya lo hemos modificado T__T gracias por estos errores, que a veces se nos va mucho la pinza putabida.
Gracias por leer y comenta <3
Sigo imaginando a ese kraken como la cosa más hermosa, haha. No sé por qué nunca, desde pequeña, me ha parecido una bestia malvada y horrible que destroza barcos(? Lol, Tenti sólo estaba un poco nervioso, a saber por qué. ¿Por qué tantas apariciones misteriosas?
ResponderEliminarAhora Taehyung... estoy teniendo un problema con este joven. Por lo general él no me causa nada, nunca, pero no sé... como que hay algo... ¡En fin! Este Taehyung me atrae, y mira que es genial fijándose en todo y, Ave María Purísima, que es un vampiro. ¡Por eso los ojos rojos! Joder, y Jungkook es un lobito. ¡Un lobito! Vshsbgsksn.
Así que hijo de hadas, ¿eh? Hmm, veo, veo. Más daticos. ¿Y si la madre de Jimin sí sabe algo? Tal vez por eso es que andan de aquí para allá. Y si... ¿y si es ella la jefa? No, no lo creo... lo dudo. Namjoon habría sospechado algo. ¿O si tiene que ver con el padre de Jimin? ¿Y si el padre de Jimin es quien los persigue? Arg, necesito una explicación, más pruebas, haha. Voy a enloquecer, lol.
Yoongi... qué decir. Que tenés una actitud de mierda y que no me gusta que mires a Jimin(? Porque sos muy blanco y... y... rancio, y... ¡abajo el YoonMin!
El VKook, como el NamJin, son parejas que... pues, no me las pinto y eso, ni me causan nadita, pero, omaigá, la historia está tan entretenida que simplemente lo ignoro y me engancho, y simplemente acabo disfrutando de cada personaje y sus personalidades y me encanta. :')
Quiero saber qué son los demás y estoy muy picada con ese VKook gay, y... ay, mejor me voy. Perdón por los comentarios tan largos.
Es un Kraken incomprendido, él solo quería dar abrazos u__u
EliminarYup, Zasa, puedo hacer que Taehyung te diga muchas cosas ;) no me tientes, no me tientes.
Por lo demás poco que comentar aparte de tu amor incondicional por Yoongi y el Yoonmin. Pero.... Me ha herido tanto que no te guste el Namjin )''''8 el Vkook lo entiendo porque puede gustarte otras otps, PERO EL NAMJIN?!?!!?!?!? SON SAGRADOS, ZASa. SAGRADOS.
Gracias por leer y comentar bonita ;n;
Y yo creia que Tae iba a clavarle el diente al Macknae.. pero bo sucedio.. bueh, ni moho.. ya sera para la otra (?)
ResponderEliminarOk no... xD
Hskiwjeiejekeiwne Al fin Yoomin! Solo espero que cuando esos dos se lleven bien y haya cuchiplancheo (?) Yoongi no este arriba... seria raro.
NAMJIN!! Mami y Papi 7u7 amo esta pareja ♡
Oh deoj... osea que Jin es una hadita? .... o estoy loca?
Y Tae un Wampiro... Ahora quiero saber que don los demas bdksksjjsjskjskssk
Ya quiero continuacioooooon... pero a esperarse a la otra semanah...
Bueno... -Suspira- Fue bueno mientras duró... :3
Me despido por esta vez... :3
Que tengas un Bonito DiaTardeNocheMadrugada
Gracias por comentar /o/ y perdón por contestar tan rápido
Eliminaruvu poco puedo decir, en realidad, sin joder la historia pero sé que la mayoría está cantado xDDDD
Joe, pu** Taehyung 😂😂 Me encanta.
ResponderEliminar—Como vuelvas a bromear sobre beber sangre a alguien de esta familia te juro que te encierro —amenazó Seokjin—. Y lo digo en serio.
ES QUE CASI ME ORINO CON ESA FRASE JAJAJA
En serio, quiero, necesito, saber que le pasa a Yoongi con Jimin, es que HALSHALAHAK
Y la conversación de Namjoon y Seokjin sobre lo hormonado que está Taehyung y como pervierte a Jungkook es demasiado. "Tienes que tener la charla" ES QUE ES TODO TAN FAMILIAR QUE ME ENCANTA JAJAJ
Bueno, espero poder leerlo otra vez porque no-puedo-vivir-así
Tengo muchas dudas, sobre Jimin, sobre Yoongi y Jimin, sobre Taehyung y Jungkook... DEMASIADAS!!
Leeré prontoooo 💗☺️
Dios!!! Me encantan todos los capítulos que he leído hasta Ahora es una de las mejores historias que he leído en mi vida
ResponderEliminarQue capítulo amigas...
ResponderEliminar"Su otra mitad. Su esencia. El otro Taehyung" uyy como me gustó esta parte, se me salió lo V biased por un momento.
"A lo lejos, escuchó el gemido de un perro herido. Jungkook. Su Jungkook"
"¿Alguna vez has querido morder a un compañero tuyo y beberle la sangre?"
"Como tener el cuerpo frío y congelar a tu compañero al dormir"
Ustedes lo que quieren es matarme a punta de VKook... En serio la relación de este par me fascina
"Soy Yoongi y estás en el infierno" jajajaja este estúpido, aunque si tu eres uno de sus príncipes (del infierno) no me importaría estar allí 7u7 lo siento pero es mi 2do bias XD
"¿Entonces el padre eres tú? —dijo con picardía.
Namjoon soltó una carcajada y siguió leyendo. Sin embargo, rezó porque la luz no rebelara su sonrojo" De verdad, tu puedes odiar a cualquier couple en este mundo menos al NamJoon.. Ellos son vida!
Me gustó mucho como narran su relación familiar.. Jin diciendole a Nam básicamente "Dale la charla a nuestro hijo que ya tiene las hormonas alborotadas" y como cuando YoonGi habla todos inmediatamente le prestan atención me gusta un poco demasiado
Me disculpo por los comentarios tan largos pero una vez que me emociono no puedo dejar de escribir XD