Yoongi observaba la escena sin
decir nada. Taehyung en la cama más blanco que las propias sábanas que lo
cubrían y cubierto de sudor, Jungkook al lado sujetando su mano y el semblante
serio sin moverse —el chico aún llevaba la ropa del campamento, no había
querido cambiarse— y Jimin sentado al otro lado, con el rostro lleno de
preocupación y casi igual de pálido que Taehyung.
Seokjin, que estaba en la
cocina con Namjoon, llevaba rato intentando disuadir al chico de pelo naranja
que dejara de usar su poder con Taehyung, más que nada porque no lo podía
curar.
—El veneno de sirena es
difícil de curar… Sólo ellos saben cómo hacerlo.
—Entonces Hoseok —preguntó
Jimin con esperanza en los ojos, una esperanza que a Yoongi irritó porque era
real, no lo estaba fingiendo, y eso le ponía de mal humor. ¿Con qué derecho se
preocupaba así por los demás si apenas los conocía? ¿Por qué tenía el don de
amar tan fácilmente? ¿Por qué él no?
Seokjin negó con la cabeza.
—Hoseok es un híbrido, y los
híbridos son igual de bien recibidos que los medio-hada —Seokjin hizo una leve
mueca ante el recuerdo de su media familia.
—¡Con el veneno del kraken
pude! —insistió Jimin. Pero Seokjin volvió a negar, rompiendo toda esperanza en
el rostro del chico.
Yoongi apartó la mirada.
—No es lo mismo. El kraken es
una criatura simple, como un calamar gigante con mucho veneno y dientes. Una
sirena es un ser humano, incluso más inteligente, pero también salvaje. Su
veneno es letal —Jungkook se estremeció al escuchar la última palabra. Yoongi también
apartó la mirada del hombre lobo—, y es muy difícil de…
Jimin lo entendió y, desde
entonces, se pasó todo el rato en la misma postura, roto de dolor.
La habitación estaba cargada
de energía negativa y pesimista. A Yoongi le reconfortaban esas situaciones, no
le hacían feliz, por supuesto, pero se sentía relajado. Sin embargo, esa vez
era diferente, porque no dejaba de notar el aura fuerte de Jimin, llena de
dolor, sufrimiento y preocupación, y le disgustaba.
—¿De qué sirve tener el poder
de curar si no puedo ayudaros? —dijo de repente el chico mientras hundía el
rostro en las manos—. Ni a ti, ni a Taehyung… ¿De qué sirvo entonces?
No sabía qué decir. Era la
primera vez que no tenía algo ingenioso y cruel que decir. Yoongi se quedó
allí, observando a la desolación personificada, mientras algo dentro de él le
gritaba que hiciera algo. Era pequeño, como una pequeña luz entre mucha
oscuridad, un viejo conocido que pensaba que había conseguido enterrar.
Se removió incómodo pensando
en que pudiera despertar de nuevo. Le había costado tanto apartarse de todo
aquello para no sufrir como lo estaban haciendo los demás.
—¿Siguen igual? —Yoongi no se
giró hacia Namjoon, que se puso a su lado.
—Sí.
—Me preocupa Jungkook —dijo el
líder—. Lleva desde que ha llegado igual, sin decir nada y con la misma mirada…
—¿Y qué tiene de malo? —A su
parecer, no daba tanta pena como Jimin, que parecía a punto de ponerse a
llorar. Jungkook parecía la calma que se respiraba antes de una tormenta, y Yoongi
sabía de esos arrebatos en que destruías todo a tu paso para oprimir el dolor.
Prefería eso a hundirse.
—Que no sé lo que está
pensando y podría hacer cualquier tontería, ese es el problema —Yoongi supo a
lo que se refería, pero no le importó que sucediera. Tarde o temprano llegaría
el momento, lo sabía desde el primer día que la pareja se juntó.
—Él sabrá —contestó.
Namjoon suspiró. Confiaba
mucho en Yoongi y siempre comentaba esos temas con él, pero el peliverde era
demasiado práctico en esos temas y prefería dejar que las cosas siguieran su
curso, pretendiendo que nada le importaba.
—Yoongi… por primera vez tengo
miedo por lo que le vaya a pasar a Taehyung —confesó en voz baja. Jungkook
endureció el rostro. Lo había escuchado, por supuesto. Jimin no—. Tenemos que
pensar algo.
—Drénale toda la sangre y que
beba grandes cantidades de sangre mágica —dijo sin mostrar emoción en la voz—.
Secuestremos a un hada o algo y que beba de él.
—No es nuestro método, Yoongi,
aunque desearía hacerlo…
—Podrías fundar la primera
organización de donación de sangre mágica —bromeó, aunque en el fondo no quería
hacerlo.
—Oh… —Namjoon se quedó callado
demasiado rato para que se lo hubiera tomado como broma. De repente, salió
disparado hacia la cocina.
Jimin alzó el rostro al
escuchar cómo, seguramente, el líder se había tropezado con una silla o algo y
la había roto. Yoongi frunció el ceño al ver que el chico había estado llorando
en silencio.
Durante unos segundos —o quizá
fueron minutos— se estuvieron mirando. Jimin parecía querer analizarlo mientras
que Yoongi simplemente intentaba ahogar aquella pequeña luz en su oscuridad. De
repente, el pelirrojo apartó la mirada y fue con Jungkook, a ver si conseguía
hablar con él.
Yoongi se quedó allí sin moverse,
de brazos cruzados y observando la escena.
—¿Buenas vistas? —escuchó que
alguien susurraba en su oído.
Yoongi gruñó a Hoseok, se giró
y se fue de la habitación. Había tenido suficiente sentimentalismo por el
momento. Necesitaba purgarse.
Seokjin era de las pocas
personas en el mundo que difícilmente perdían los estribos, y cuando lo hacía, ni
siquiera se notaba. Sin embargo, para alguien como Namjoon, que lo conocía
también, sabía cuándo el chico estaba al borde de la histeria.
Al entrar a la cocina se
encontró con todo un manjar digno de un rey. Había comida preparada por todas
partes, platos en la encimera, en las mesas, en las sillas, en la nevera,
incluso en el suelo tapadas con trapos. Seokjin estaba preparando más arroz con
el semblante serio.
—Seokjin… —Namjoon esquivó
toda la comida hasta llegar al chico.
—Me apetecía cocinar —dijo en
un tono suave pero roto—. Cuando Taehyung esté bien tendrá hambre, y Jungkook
el triple. Es mejor que esté preparado —La mano le temblaba al igual que el
labio inferior, parecía estar a punto de llorar—. He preparado carne, bastante
cruda para Taehyung, medio hecha para Jungkook y hecha para los demás. También
pescado, para Hoseok no, claro, no vaya a ser que se ofenda. También verduras
para todos y arroz. Sopa, la sopa va bien para los enfermos y heridos y luego
un poco de todo, sobre todo pasta que da energía.
—Seokjin.
—¿Crees que hay poco? Quizá si
preparo algo más se recuperará antes, quizá si consigo algo de eneldo…
—Seokjin…
—Creo que tenía. ¿Te lo puedes
creer? Medio hada y que no tenga todas las especias en la cocina, ¿qué clase de
ser soy? Creo que iré a comprar… —El mayor se fue a girar para irse, pero
Namjoon estaba lo suficiente cerca para sujetarlo de los brazos y detenerlo—.
Namjoon…
—Haz el favor de llorar de una
vez, deja de reprimirlo.
Fueron largos segundos en que
el semblante del chico estuvo serio, casi muerto y, de repente, se puso a
llorar. Hundiendo el rostro en el pecho de Namjoon, Seokjin dejó salir todo lo
que llevaba horas guardando dentro de él.
Había sufrimiento, dolor,
culpabilidad, preocupación y miedo, muchísimo miedo. Namjoon odiaba escucharlo
llorar, pero aguantó por él, porque alguno de los dos tenía que ser el pilar
mientras el otro se derrumbaba. Normalmente era Seokjin el que calmaba la
situación, el que lo tranquilizaba y le recordaba que seguía siendo humano,
pero en ese instante era el turno de Namjoon. Por fin podía devolverle todo lo
que le había dado durante años.
Estuvo acariciando su espalda
con suavidad. Seokjin olía siempre a una mezcla de dulces y hierbas silvestres
y Namjoon podía empaparse de ese olor durante horas. Le quería, era un hecho, y
por eso había mantenido las distancias desde el accidente. Sin embargo, en esos
momentos, se permitía cerrar los ojos, estrecharlo contra sus brazos y pensar
que todo era como antes, que podía volver atrás.
—Tengo tanto miedo, no quiero
perder a nadie, Namjoon… ¿Qué vamos a hacer si Taehyung se muere? —preguntó
entre sollozos.
—Aún no sabemos si Taehyung
realmente puede morir… Quizá se vuelva completamente uno de los otros —Aunque
sabía que eso acabaría por destrozar al semi-vampiro. Una de las cosas que le
hacían seguir adelante era poder ver la luz del sol, poder sentir que aún
estaba vivo a pesar de su condición. La otra era Jungkook—. Pero no lo
perderemos… Yoongi ha tenido una idea. Necesitamos sangre, mucha sangre mágica.
—¿Cómo? —preguntó Seokjin—.
¿Cómo conseguir sangre mágica?
—No lo sé. Lo primero es
conseguir mucha sangre normal, la de siempre, no sé cuánto queda en reservas,
pero conseguir más. Después, mezclarla con un poco de un ser mágico… No sé si
funcionará, pero no parece una idea disparatada, ¿verdad?
Seokjin se secó las lágrimas y
asintió. Al parecer, tener un plan lo había serenado un poco.
—¿Has tenido la idea tú?
Namjoon sonrió.
—Ha sido Yoongi. Siempre me da
buenas ideas —Seokjin hizo una mueca con la boca, la sombra de una sonrisa—.
Iré a buscar la mayor cantidad posible. Entre hoy y mañana tendrá que estar.
Seokjin dudó antes de
acercarse a Namjoon y darle un beso en la mejilla. Lo miró a los ojos mientras
se separaba, no pidiendo perdón, sino como una advertencia de que tuviera
cuidado y que ese beso le daría suerte.
Por un instante, por un día,
Namjoon fingiría que no había pasado nada entre ellos y que todo seguía igual.
Y también salvaría a Taehyung.
La música estaba alta pero no
lo suficiente como para que Yoongi no escuchara sus propios pensamientos.
Quería olvidar, quería ahogarse en el vaso de licor que tenía justo en frente,
pero era imposible. Una y otra vez sentía de nuevo esa sensación extraña pero
no nueva para él. De nuevo se sentía débil.
La soledad siempre le había
aclarado las ideas y el alcohol también, pero ese día parecía que solo le
emborronaba más el sentido. Y, para acabar de rematarlo, a media noche apareció
la última criatura que quería ver, después de Jimin, por supuesto.
—Buenas noches, Yoongi —dijo
Dana con voz melosa mientras se sentaba a su lado. Aquella noche iba
impresionante para aquel pobre mortal que cayera en sus garras. Vestido
ajustado azul marino, labios oscuros y mirada traviesa. Pero a Yoongi no lo
engañaba. Sabía ver más allá de una bonita fachada—. Me ha costado encontrarte
hoy.
—¿Y eso por qué? ¿Demasiados
hombres que seducir? —gruñó invitándola a irse. Pero Dana amaba sacarlo de
quicio, era su segundo pasatiempo favorito.
—No, hoy la noche está un poco
muerta. Ha sido más bien por tu olor… Era tan… Normal —La última palabra la
dijo con malicia, saboreando el veneno que dejaba escapar mientras hablaba.
Yoongi se acabó de un trago el vaso y le indicó a la camarera que necesitaba
más.
—La próxima vez escogeré mejor
mi perfume.
Dana rio.
—O más bien elimina tu yo
sensible, es que apestas a humanidad —Dana hizo ver que realmente olía mal con
un gesto de mano. Yoongi aceptó el vaso que la camarera le ofrecía—. Y lo peor
de todo es que estoy oliendo a… —Dana olfateó el aire—. Espera, ¿eso es…?
Yoongi lanzó el vaso hacia la
mujer antes de que ésta acabara la frase. Pero Dana ya no estaba allí, aunque
podía escuchar su odiosa risa a lo lejos. Y, lo peor, también su voz.
—Había escuchado rumores sobre
el séptimo. Esto va a ser muy divertido, Yoongi. Muy divertido.
—¡CÁLLATE! —gritó el chico a
la nada de golpe. La camarera pegó un grito asustada.
Yoongi se levantó tirando el
taburete y salió a la calle. Sus pensamientos lo estaban matando y, encima,
tenía que añadir la voz de Dana repitiendo una y otra vez que aquello iba a ser
divertido. Lo que significaba que lo peor estaba por llegar.
Jungkook casi no podía
mantenerse en pie del cansancio, pero no había querido dormir y menos ir a
clase al lunes siguiente. Namjoon y Seokjin habían insistido, pero al ver la
negativa por parte del pequeño decidieron que lo mejor era que se quedara al
lado de Taehyung.
Sin embargo, aquellas horas
fueron una tortura para él. Cada minuto que pasaba Taehyung perdía la vida y no
podían hacer nada. El veneno de sirena era lento, pero se extendía
efectivamente por todo el cuerpo. Aquella mañana, cuando había destapado a
Taehyung para cambiarle las sábanas empapadas de sudor, descubrió cómo las venas
se estaban volviendo verdes y se hinchaban al pasar el veneno. Le quedaban
pocas horas de vida y él no podía hacer nada.
No recordó haberse dormido por
la tarde, pero eso le sirvió para escuchar la conversación entre Namjoon y
Seokjin.
—He conseguido bastante sangre
humana y algo de ser mágico, pero no es suficiente… Hace falta más sangre
mágica —dijo Namjoon en un susurro. Pero no lo suficiente para que el oído de
Jungkook lo pudiera escuchar.
—¿Cuánto nos queda? —preguntó
Seokjin.
—No lo sé, no le queda mucho…
Debo darme prisa —Se escucharon unos pasos y luego un golpe contra la pared—.
¿Y si no encuentro suficiente sangre mágica para él? Es difícil que alguien
done y no quiero hacerlo por métodos…
—Lo encontrarás, Namjoon.
Confío en ti —Seokjin utilizó su poder porque Jungkook notó un fuerte olor a
flores silvestres—. No pierdas tiempo y ve. Le diré a Yoongi y Hoseok que te
acompañen cuando salgan de sus trabajos.
—Gracias, Seokjin —Namjoon
suspiró—. Cuida de Taehyung y Jungkook. Y dile al pequeño que prometo volver
con la cura pronto.
Jungkook esperó a que Namjoon
se fuera de casa y Seokjin se fuera a duchar. En silencio, cerró la puerta de
la habitación con pestillo y fue directo hasta Taehyung.
—Sangre mágica… —susurró
Jungkook mientras le apartaba el flequillo empapado en sudor de la frente—.
Necesitas sangre de un ser mágico… Perdóname.
Aunque estaba decidido, el
corazón le iba a mil por hora. Miles de veces le habían advertido de todos los inconvenientes
de lo que iba a hacer, pero en ese momento solo tenía en mente salvar a
Taehyung. Le daba igual una vida de dolor y sufrimiento, o que incluso su mejor
amigo se enfadara con él. Solo quería que viviera.
—Taehyung —susurró mientras se
acercaba a su rostro—, Taehyung, sé que puedes oírme… Te voy a salvar, ¿vale?
Jungkook acercó el cuello a la
boca. Sintió los labios resecos y ásperos de Taehyung, pero nada más. No se
movía. No estaba mordiendo. ¿Qué estaba yendo mal?
Se separó y lo observó. Seguía
inmóvil y respirando con dificultad. Sus dientes no se habían alargado. ¿Qué
podía hacer?
—Sangre… —corrió hacia el
escritorio y cogió el cúter. Con él trazó una fina línea en su muñeca, muy poco
profunda pero lo suficiente para que sangrara un poco y Taehyung pudiera
olerla.
Poco a poco, y temiendo que
eso fuera a funcionar por fin, se acercó a la cama y restregó la sangre por los
labios de Taehyung. Poco a poco, como en un sueño, éste se relamió. Los caninos
se alargaron al instante.
Jungkook se obligó a dejar la
muñeca en la boca de Taehyung esperando a que éste mordiera. Fue lento, como en
un sueño bajo el agua. El semi-vampiro alargó las manos, atrajo la muñeca a su
boca y mordió.
Primero dolió bastante y tuvo
que reprimir el grito de sorpresa, pero luego fue extraño. Gratificante,
relajante… excitante. ¿Qué le estaba sucediendo? El cosquilleo en el estómago,
la molestia entre las piernas, un deseo estúpido de abrazar a Taehyung, de
perderse en su olor. Pero él estaba allí para ayudarlo, para salvarlo.
Sin embargo, no tuvo mucho
tiempo para pensar. Cuando se dio cuenta, estaba sumergiéndose en una especie
de sueño placentero. Iba a perder el conocimiento, pero le daba absolutamente
igual porque era Taehyung quién lo acabaría matando, y lo tendría siempre
dentro, en su sangre. Esa idea le hizo sonreír. Y luego le aterró.
Lo quería salvar, no morir
para hacerlo. Necesitaba pararlo antes de que fuera demasiado tarde. Taehyung
jamás le perdonaría que muriera y, peor aún, que él fuera el verdugo.
Con las pocas fuerzas que le
quedaban, retiró el brazo de la boca de Taehyung. Lo escuchó protestar, pero
Jungkook sabía que tenían que parar.
Jadeando, se arrastró hasta la
otra cama y se miró la herida. Por alguna extraña razón no le aterraban las dos
perforaciones, ni tampoco la sangre. De hecho, lo único que quería era reír de
felicidad y gemir de necesidad. Pero la pérdida de sangre había sido demasiado
para él y acabó por desmayarse, no sin antes ocultar la herida lo mejor que
pudo entre las sábanas.

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ResponderEliminarIhhhhhksksmsmslsmslslsmsmsmmsnwnwlwlwnekelellwsks Demonios!! Wnslslsosllslss
ResponderEliminarAy deoj.... cuantos capitulos han pasado desde la ultimas vez que comenté?.. creo que 10 .___. Me siento mal... así que mejor me sentare bien (?) -Le pegan poe mensa-
Bueno, todo fue tan.... deoj... creo que estaba conteniendo la respiracion porque al final como que medio respiré pero al mismo tiempo no y JUNGKOOK LE DIO DE SU SANGRE3EEEEEEEEEEE!!!! nskanskskkkw el momento ha llegaoh (??)
Ya no puedo esperar por el siguienteeeekslslslskansbjakskk
Que tengas un bonito DiaTardeNocheMadrugada
Mira no, mira... No. En cuanto vi tu dibujo nada más enpezar el cap, ya me tenía lo peor. Que a ver, claramente y tarde o temprano iba a pasar pero... ABAJDKSHSLSHSISJ DIOS SANTO, QUE LE HA MORDIDO!!!
ResponderEliminarCUANDO TAEHYUNG SE ENTERE, (porquesevaaenterarporquesequesevaacurarlose) LE VA A CAER LA DE DIOS 😢😢😢😢 O sea, para bien, pero... Más que nada porque le será imposible enfadarse con él :((
Ay diosito que cap, que intenso. Por tu culpa juro que estoy amando el TaeKook MUCHISIMO (que no se entere una amiga mia JAJAJA)
Y voy a seguir leyendo porque vamos... Ay 💗
Nos vemos ahorita en otro comentario bonita 😍
Actualizaste!! Voy a llorar :') Ame este capítulo, no tienes idea desde hace cuanto espero a que pase esto.
ResponderEliminarSinceramente, me encantan las imagenes que ponen..
ResponderEliminarYa lo he dicho antes pero me gusta cuando Tae o Suga salen lastimados y Kook y Jimin se preocupan por ellos
"¿Por qué tenia el don de amar tan facilmente? ¿Por qué él no?" Ya veremos que tan cierto es eso de que no puedes amar 7v7r
"También pescado, para Hoseok no, claro, no vaya a ser que se ofenda" estaba toda sad la escena de Jin al borde de la histeria y me sale con esto XD
"Una de las cosas que le hacian seguir adelante era poder ver la luz del sol, poder sentir que aun estaba vivo a pesar de su condicion. La otra era Jungkook". Ya basta! Mi cora Vkook Shipper no lo soporta! Que hermoso
"Sangre magica-susurro Jungkook mientras le apartaba el flequillo empapado en sudor de la frente-. Necesitas sangre de un ser magico Perdóname" OK, ya todos sabemos que se va a armar una buena cuando Tae se enteré... Pero yo estoy muriendo por leer los famosos efectos de dejarte morder
Los sentimientos d Kook al Tae beber su sangre son tan intensos, su cosquilleo, molestia entre las piernas y ganas de abrazarlo.. Es excitante la mordida? Hubiera preferido que lo mordiera en el cuello pero.. Son tan buenas redactando que empezaba a acalorarme jajajajajajaja XD