Su madre siempre le decía que con el
tiempo las cosas se iban arreglando y que tenía que ser paciente. En otras
circunstancias, Jimin hubiera creído a su madre sin dudarlo y hubiera seguido
sus pasos, sin embargo, estando ella en peligro y sin ninguna pista que
indicara su paradero, Jimin no podía ser paciente.
Los días eran lentos y tediosos, los
ánimos en la casa decrecían a cada minuto y no podía soportarlo.
Ni las salidas en busca de su madre
o de pistas, ni tampoco los entrenamientos o las clases lo dejaban lo
suficiente abatido para que, en la oscuridad de la noche, dejara de pensar.
Y a veces, pensar para Park Jimin
era una tortura.
El único que conseguía que aquello
no lo destruyera del todo era Taehyung, que a pesar de haber estado a punto de
morir, no perdía el humor. Siempre que Jungkook no saliera corriendo como si el
vampiro contuviera la peste negra, por supuesto.
—Al final me acostumbraré a que
Jungkook tenga estos cambios de humor —comentó Taehyung un viernes tarde
mientras se aburrían haciendo los deberes de matemáticas—. Parece que las
hormonas lobunas le hacen patinar la neurona.
Jimin sonrió con tristeza.
—También es joven. A veces me olvido
que tiene dieciséis años —Y era cierto, a pesar de que Jungkook se comportaba
como un chico de su edad, su aspecto era el de todo un adulto. Hombros anchos,
buen abdomen, rostro marcado—. Aunque no creo que vaya con la edad.
—¿A qué te refieres? —Taehyung dejó
el bolígrafo totalmente derrotado. Aunque sabía hacer el ejercicio a la
perfección, no se podía concentrar. A finales de mayo empezaba a hacer tanto
calor que era insoportable y Seokjin se negaba a poner el aire acondicionado
para no gastar tanto—. ¿Sabes algo?
Taehyung estuvo a punto de decir
algo pero se calló. Prefirió que fuera Jimin el que dijera sus teorías. Pero la
cabeza del chico pelirrojo estaba en otro lado. Más bien, en otra persona.
—Creo que es la situación. Hay otras
personas en la casa que también… Bueno, hacen cosas raras, supongo —Alzó los
hombros para restarle importancia, pero Taehyung supo que aquel gesto
significaba que le importaba muchísimo.
—Habla y yo te contaré algo.
Jimin se lo pensó, pero al final
accedió. Taehyung era su mejor amigo, al menos, el mejor amigo que había tenido
en toda su vida.
—Hace un par de semanas Yoongi llegó
borracho a casa —Taehyung puso los ojos en blanco, dando a entender que eso era
normal. Jimin prosiguió—. Me dijo algo muy raro… En general conmigo se comporta
raro.
—Yoongi es un poco especial.
Perdonamos su comportamiento por su condición. Él no escogió ser lo que es y
tiene que lidiar con ello —Jimin supo que Taehyung quería decir mucho más, pero
se contuvo—. Hubo un tiempo en que sonreía, era divertido e incluso sabía amar.
Por un momento, sintió que algo
dentro de él se contraía. Amar era una palabra muy fuerte y más para Yoongi.
¿Había tenido alguna novia que había muerto y por eso se cerraba en banda a
querer a alguien? ¿O esa chica le había roto el corazón? Ese mero pensamiento
lo molestó. Levemente, por supuesto. Por otra parte, también lo alegró. Yoongi
podía amar.
—¿Qué pasó? —preguntó.
—Es algo que Yoongi debe contarte.
Eso sí, seguía siendo igual de cariñoso que ahora —dijo el vampiro con
sarcasmo—. Si lo intentabas despertar era posible que aparecieras con un brazo
menos. Igual que ahora, vamos —Jimin sonrió ante la broma pero no llegó a sus
ojos—. Pero en fin, ¿qué te dijo?
Casi se había olvidado que le iba a
explicar lo sucedido semanas atrás. Jimin intentó recordar con exactitud las
palabras, pero cada vez que lo visualizaba, solo conseguía sonrojarse y a la vez
comerse más la cabeza.
—Dijo algo de que le hago la vida
imposible y que estaba mejor antes, cuando no estaba yo ni… —Jimin se sonrojó
aún más y no supo por qué—, esa mierda de sentimientos o algo así. Luego que
odiaba su parte humana y a mí… —Mentiría si dijera que no había pensado mucho
sobre esas palabras, sin embargo, cada vez que lo hacía le daba una
interpretación diferente. Su favorita era aquella en que Yoongi le decía que
era especial. Pero eso se lo llevaría a la tumba—. No entiendo nada…
Cuando miró a Taehyung, éste sonreía
con picardía, como si supiera algo que el resto del mundo desconocía. Y eso
hizo que Jimin se arrepintiera de haberle contado aquello. Quizá solo había
sido producto de la borrachera, quizá Yoongi estaba alucinando y no lo veía a
él. Quizá sí que lo odiaba de verdad.
—Es interesante —Taehyung cerró el
libro de matemáticas—. Es cierto que las cosas han cambiado desde que llegaste
y, aunque pueda parecerte imposible, han ido a mejor —Jimin pensó que su amigo
se había vuelto loco—. No me mires así. Es cierto. Las personas tienden a
actuar de forma agresiva cuando tienen miedo porque no entienden algo, los
animales también. Y, en nuestro caso, es igual. Desde que has llegado, Jimin, que
todo es una locura, pero necesitábamos esa locura. Las cosas estaban demasiado
calmadas pero no estaban bien. Namjoon y Seokjin, Yoongi… —Taehyung se mordió
el labio. Quería nombrar a Jungkook, pero al final se lo pensó. Eso recordó a
Jimin que el vampiro le había prometido contarle algo a cambio.
—Tenías que contarme algo
—interrumpió Jimin.
—Cierto —Taehyung se tiró hacia
atrás y apoyó los pies en la mesa. Estuvo un buen rato con los ojos cerrados
pensando lo que quería decir—. Desde que desperté del incidente de las sirenas
que siento que algo ha cambiado en mí. Y no hablo de los que ven la luz y esas
cosas… Es diferente —Taehyung se retiró el pelo de la frente y suspiró—.
Respecto a Jungkook… —Siempre era él, por supuesto—. Creo que ha pasado algo que
desconozco porque cada vez que lo veo es como un tirón en el corazón y una
necesidad extraña. A veces sé en lo que está pensando, lo que va a hacer y… —De
repente, las mejillas del vampiro se tiñeron levemente de rojo, pero él se
mantuvo en la misma pose despreocupada—. A veces siento deseos de morderlo…
—Pero eres un vampiro. Eso es
normal, Taehyung… —intentó animarlo, pero solo lo empeoró.
—No es esa necesidad de hambre,
Jimin. Es diferente… Va a sonar extraño, pero es una necesidad sexual —Y aunque
Jimin no era vampiro, entendió al instante qué quería decir Taehyung y sintió
que la cara le empezó a arder.
Hubo un tiempo en que pensó que
Taehyung y Jungkook eran pareja o que se gustaban, luego que eran muy buenos
amigos. Al final, no sabía exactamente qué pensar así que dejó de hacerlo. Sin
embargo, viendo a su amigo contarle eso comprendió que el asunto era mucho más
complicado.
—Di algo —le suplicó Taehyung de
repente a pesar de su postura despreocupada.
—No sé qué decir. No sé mucho sobre
vampiros —susurró Jimin aún abrumado por la información.
—El problema es que yo sí —Taehyung
abrió los ojos por primera vez—, pero quiero creer que Jungkook no ha sido
capaz de hacerme esto y que solo es una gastroenteritis mal curada.
Jimin quiso reír pero no pudo. En
ese momento, Seokjin llegó y obligó a Taehyung a bajar los pies de la mesa,
limpiarla y prepararla para cenar para cuando llegaran todos.
Cuando se fueron hacia la
habitación, Jimin seguía igual de confundido que antes, pero al menos se había
quitado un peso de encima contándole todo a Taehyung.
Aquella noche cenaron todos menos
Yoongi y Namjoon. El primero había apagado el móvil, así que lo más seguro era
que no quería que contactaran con él. El segundo estaba haciendo horas extras
en el trabajo.
El último en llegar, para sorpresa
de todos, había sido Jungkook, quien aún llevaba el uniforme del colegio. Nada
más entrar por la puerta, Taehyung volvió a sentir el tirón en el pecho y esa
necesidad de estar con él.
Al principio había sido leve y casi
imperceptible, pero cada día que pasaba la cosa iba a peor y sentía que en ese
momento no podría aguantarlo más. Sin embargo, lo hizo. Porque había hecho una
promesa.
—Al final los padres no pondrán
denuncia, pero Ara dice que no va a volver a ir de campamento nunca más
—comentaba Hoseok mientras comían.
Taehyung no se había enterado muy
bien de la conversación porque llevaba tiempo mirando a Jungkook, especialmente
su cuello. Al darse cuenta, apartó la vista hacia su plato. Seguía intacto.
—Bueno, son buenas noticias —comentó
Seokjin que también parecía distraído—. Taehyung, ¿no tienes hambre? ¿Quieres
uno de tus batidos?
El vampiro negó sin levantar la
mirada. Sabía que Jungkook lo estaba mirando.
—Estoy bien —dijo mientras sonreía—.
¿Y bien? ¿Cuándo te vas a casar con Ara, Hoseok?
El chico escupió parte de su bebida
encima de Jungkook.
—¡Hyung, eres un cerdo! —gritó éste
al verse totalmente empapado de Coca-Cola—. ¡Qué asco!
—¡Lo siento, lo siento! ¡No es mi
culpa que Taehyung haga comentarios estúpidos mientras bebo!
Taehyung sonrió con malicia para
intentar no fijarse en Jungkook. El hombre lobo se había levantado corriendo
mientras se quitaba la camiseta e iba al baño.
—Creo que a alguien le gusta Ara —se
burló.
—A mí me gustan todas —contestó
Hoseok con diversión. Jimin alzó una ceja, divertido—. Sois vosotros los que
tenéis gustos muy específicos.
—Qué ataque tan gratuito —Durante
varios minutos se olvidaron que todo iba mal, que la madre de Jimin había
desaparecido, que alguien intentaba matarlos, que Yoongi estaba cambiando. Por
un momento, Taehyung rio de verdad. Hasta que escuchó el golpe en la habitación
y se dio cuenta que Jungkook llevaba mucho tiempo en el baño. Sin pensarlo, se
levantó—. Voy a ver por qué tarda tanto.
Lo encontró en la habitación
rebuscando entre los cajones. Taehyung carraspeó para llamar su atención y,
cuando Jungkook se giró, notó el tirón mucho más fuerte y los caninos
sobresalir de su boca. ¿Qué le estaba pasando?
La respuesta vino en forma de
destello violeta y un intento patético de esconder las muñecas por parte de
Jungkook. Por un momento, Taehyung pensó que había sido un idiota, que todas
las señales estaban allí. Lo había sospechado, por supuesto, pero creía en
Jungkook, al menos lo suficiente para pensar que no lo haría. Y sin embargo,
allí las tenía: dos marcas de color violeta en la muñeca.
—Jungkook —dijo con voz rasposa. El
menor intentó cubrirse con la mano, pero era inútil.
Taehyung ignoró la sensación de
conexión —porque ya entendía lo que era— y esa ansia de estar junto a él,
sustituyéndolo por un enfado que cada vez iba aumentando más.
—Taehyung… puedo explicártelo —El
hombre lobo se levantó y dejó las marcas visibles—. Por favor…
—Dime que no he bebido de ti
—gruñó—. ¡Dímelo!
Sabía la respuesta, pero aún así
sintió que le habían pegado un puñetazo en el estómago cuando Jungkook
contestó.
—Ibas a morir —se justificó—.
Necesitas sangre de algún ser mágico…
—Bebí de ti…
—Fue porque quise.
—¡PERO YO NO QUERÍA! —No recordaba
haber estado nunca tan enfadado. La rabia se había filtrado en sus venas,
incluso veía el mundo teñido de rojo. Se había hecho sangre en las palmas de
las manos clavándose las uñas pero no le dolía, nada dolía tanto como lo hacía
su corazón—. ¿¡HAS PENSADO ALGUNA VEZ EN LO QUE YO QUIERO, JUNGKOOK!? —El menor
lo miró con aquellos ojos enormes parecidos a los de un cachorro. Inocencia,
miedo y arrepentimiento.
Taehyung lo había mordido. Taehyung
era un monstruo.
—Taehyung… Hyung… —Jungkook intentó
acercarse pero el vampiro se alejó. El tirón se hizo más fuerte y acentuó su
rabia.
—No te me acerques —gruñó—.
Confiaba… Prometí que… Joder, Jungkook, te he mordido.
Jungkook fue a replicar pero
Taehyung ya se había ido de la habitación. Antes que los de la sala pudieran
decir algo, cerró la puerta de la calle y se marchó muy lejos de allí.
No dejaba de pensar en las marcas en
la muñeca de Jungkook, ni tampoco en sus ojos llenos de dolor y
arrepentimiento. Estaba enfadado con él, con su estupidez, pero también consigo
mismo. A pesar de todo, a pesar de quererlo tanto, su monstruo interior había
ganado.
Al día siguiente nadie sabía nada de
Taehyung, así que Namjoon tuvo que decirle a Jimin que si podía ir con ellos a
investigar. Para Yoongi solo suponía un problema, porque desde el día que había
llegado borracho a casa que no había vuelto a hablar con el chico. No es que
siempre entablaran conversación, pero en los entrenamientos de lucha
simplemente le daba una paliza y luego se iba, y en la casa intentaba evitarlo.
Pero allí, entre los bosques que daban paso al mundo de las hadas, era
imposible pasarlo por alto.
Jimin resplandecía a la luz del
atardecer con luz propia. Parecía un ser de otro mundo entre los árboles verdes
y las flores. Se movía con sigilo, como si cada paso fuera un insulto al mismo
bosque. Acariciaba la corteza de los árboles como si éstos pudieran sentirlo y
cuando tarareaba…
—Concéntrate —Namjoon pasó a su lado
intentando esconder una sonrisa—. Del odio al amor hay un paso.
—No se puede amar si uno no tiene
alma —dijo Yoongi apartando la mirada de Jimin y concentrándose en una abeja
moribunda—. Simplemente pensaba.
—¿Y en qué pensabas, exactamente?
—Namjoon cerró los ojos y olfateó el árbol que tenía más cerca—. Nada, ni
rastro de hadas oscuras. ¿A qué huelen?
—A podredumbre —Ambos chicos se
giraron para mirar a Jimin—. Me imagino que olerán a árboles muertos y flores
marchitas, ¿no?
Namjoon asintió como si aquello
tuviera lógica.
—Aunque las hadas no son seres muy
agradables —comentó.
—Ara no parece una mala persona. Y
Seokjin es medio hada —justificó el pelirrojo. A Yoongi le dio rabia que el
chico intentara sacar todo lo bueno del mundo, aunque no existiera. ¿Haría lo
mismo con él? —. Aunque en su caso, es cierto que quizá no viene por parte de
padre…
El líder sonrió.
—No, en su caso no. En fin, veo que
aquí no hay nada interesante. Pensé que podríamos encontrar algún rastro de
hadas oscuras o el demonio que las está reclutando pero…
Como si Namjoon lo hubiera invocado,
de repente algo los lanzó contra el aire. Una energía que Yoongi no reconocía
pero sabía qué era. Cuando se levantó, se encontró con un hombre trajeado. De
apariencia parecía un humano normal y bastante atractivo: mandíbula marcada,
cuerpo atlético y pelo rubio hacia atrás. Sin embargo, si uno le miraba a los
ojos, eran totalmente negros.
—Vaya, vaya… Qué tenemos aquí —El hombre
ladeó la cabeza con una sonrisa macabra en su rostro—. No pensé encontrarte tan
pronto, séptimo mestizo.
Jimin reculó unos pasos. Tenía miedo
y era lo más sensato. Yoongi jamás había visto a aquel demonio por los
suburbios. Porque eso era exactamente lo que era, y además de los poderosos.
—Namjoon… —Éste asintió confirmando
lo que tenía delante—. Va a ser difícil.
—Jimin —El dragón miró al chico que
estaba aterrado contra un árbol—. Pase lo que pase, no dejes que se te acerque.
—¿Quién es? —Jimin había
tartamudeado y algo se había removido dentro de Yoongi.
—Es un demonio —contestó Yoongi—.
Así que aléjate de él.
«Y de mí», pensó antes de atacar.
El demonio era rápido y poderoso, hasta el punto de poder
defenderse de los ataques sincronizados de Namjoon y Yoongi. El líder aún no se
había transformado en dragón por miedo a quemar todo el bosque y a sus amigos,
Yoongi no había querido perder los papeles del todo.
Sin embargo, minutos después, ambos jadeaban mientras el
demonio reía sin haberse despeinado siquiera.
—Está jugando con nosotros —Los ojos de Namjoon habían
cambiado y los brazos y cara se le estaban llenando de escamas. Yoongi sabía
que tenía los ojos completamente negros—. Yoongi, tenemos que hacer algo.
—No te transformes —le advirtió—. Déjamelo a mí.
No dijo lo que realmente estaba pensando: «Y protege a Jimin».
Antes de que el otro pudiera contraatacar, Yoongi salió
corriendo y lo estampó contra un árbol. Éste se partió pero ninguno de los dos
se detuvo. El demonio mayor ya no sonreía. Al parecer, la cosa ya iba en serio.
Yoongi propinaba golpes mezclando su poder en él. No eran
gran cosa, pero al menos conseguía alejar al demonio de Namjoon y Jimin. Si
tenía suerte, podría sonsacarle información. Por qué estaba reclutando gente,
quién lo enviaba realmente, o si era él el jefe.
Sin embargo, las cosas se torcieron por culpa de un descuido
y el demonio acabó acorralándolo contra unas rocas.
—¿Crees que alguien como tú va a poder matarme? —siseó el
hombre cerca mientras en su mano se acumulaba energía oscura—. Eres un mestizo,
eres medio aberración. Eres un traidor. Podrías haber sido como nosotros, pero
quisiste conservar tu parte humana. Así jamás vas a poder vencernos. Siempre
serás débil.
Yoongi intentó zafarse del agarre pero el demonio lo
tenía bien sujeto. Sin embargo, justo cuando el enemigo iba a atacar, algo lo
golpeó por la espalda y lo hizo alejarse de Yoongi. Vio justo a tiempo cómo la
bola de energía oscura iba hacia una cabeza naranja brillante.
—¡NO! —gritó a la vez que Namjoon.
El líder, sin embargo, había sido mucho más rápido que
Yoongi y consiguió interceptar el ataque con su cuerpo. Al instante cayó al suelo.
—¡NAMJOON! —gritó Jimin.
—Mierda —Yoongi se estaba cabreando. Algo se rompía
dentro de él y esa luz, que últimamente notaba, quedó totalmente consumida por
la oscuridad.
Antes de poder pensarlo, fue directo al demonio y clavó
las manos en su pecho. Éste lo sujetó del brazo y se lo rompió. Yoongi no
gritó, sino que siguió empujando hasta alcanzar el corazón del demonio y
sustraerlo. El órgano se desprendió con un sonido desagradable a la vez que los
ojos del demonio se iban apagando poco a poco.
El corazón latía a sus pies, negro e impregnado de icor.
—Nunca subestimes a un demonio —Yoongi pateó el corazón
mientras el cuerpo del demonio caía al suelo y se deshacía.
—Yoongi… —El peliverde se giró lentamente. Esperaba ver
terror en la mirada de Jimin, rechazo. Al fin y al cabo, ya sabía lo que era.
Mitad humano, mitad demonio. Sin embargo, el chico lo miró con lástima.
—No me mires así —exigió mientras evitaba los ojos de
Jimin—. Ayúdame a llevar a Namjoon a casa. Y no hables. No quiero preguntas.
Sólo carga su cuerpo y ya.
Yoongi necesitaba pensar. Pero, sobre todo, quería evitar
que Jimin intentara salvarle el alma con sus palabras.
Seokjin sabía que tenía que mantener la calma, pero de nuevo
alguien herido en casa era demasiado para él. Y, encima, era Namjoon. Sin
embargo, aquello no era como el veneno de las sirenas, sino que el poder de
Jimin iba a la perfección contrarrestando la oscuridad del demonio.
Pero eso no lo conseguía calmar y mientras Namjoon estaba
en la habitación inconsciente, Seokjin no dejaba de dar vueltas y más vueltas
alrededor. De vez en cuando se arrodillaba al lado del líder y le acariciaba
suavemente mientras le susurraba que todo iba a ir bien. Luego, volvía a
levantarse y a recorrer el mismo camino una y otra vez.
—Vas a hacer un agujero alrededor de la cama de Namjoon —Hoseok
se apoyó en el marco de la puerta—. Se pondrá bien.
—Lo sé —Consiguió decir mientras se sentaba en la otra
cama—. Pero no consigo tranquilizarme.
—Tienes muchas cosas en la cabeza. Taehyung sigue sin
aparecer, Yoongi también se ha ido a dar una vuelta nocturna, Jimin no habla,
Jungkook parece haber caído en una depresión —Hoseok alzó los hombros—. Pero
aún así todo se arreglará.
—¿Cómo puedes ser tan positivo?
Hoseok sonrió con tristeza.
—Si no lo soy yo, no lo es nadie, ¿verdad? —El chico se
quedó mirando a Namjoon. En cuanto éste se removió, decidió que era hora de
irse—. Seokjin, solo se vive una vez y hay que vivir con valor.
No supo a que se refería hasta que Seokjin vio a Namjoon
despierto con el rostro pálido y demacrado. La energía oscura absorbía toda
vitalidad a sus víctimas y éstas quedaban en un estado lamentable. Y así se
encontraba el dragón: pálido, consumido, débil… Pero Seokjin lo amaba y a la
vez lo odiaba por ser tan descuidado.
—Namjoon… —susurró.
—Seokjin… —Namjoon intentó sonreír pero se lo pensó mejor
cuando vio la fina línea en el entrecejo del medio-hada.
—¡Eres un idiota! ¡¿Cómo se te ocurre ponerte en peligro?!
¿¡Qué hubiera pasado si no hubiéramos tenido a Jimin aquí!? ¿¡Me hubieras
dejado totalmente solo!? ¡Kim Namjoon, eres un maldito imbécil! —Seokjin no
supo en qué momento se había puesto a llorar. Solo de pensar en que todo iba a
acabar allí, en que el líder jamás estaría con él, en que jamás podría tocarlo,
ver su sonrisa… Era demasiado para el mayor. Demasiado sufrimiento. Y lo peor
era saber que, si hubiera muerto, habría sido sin darle un último beso.
Fue en ese momento cuando entendió las palabras de
Hoseok.
—Lo siento… Jimin intentó luchar contra el demonio y tuve
que salvarlo.
Seokjin se mordió el labio pensando bien qué iba a decir.
Sin embargo, las palabras siempre salían mejor del corazón. Y él quería
entregar el suyo completamente.
—Namjoon, ¿qué hubiera pasado si hubieras muerto? ¿Qué
hubiera sido de nosotros? ¿De mí? Te necesitamos aquí, te necesito. Te has
expuesto al peligro, has arriesgado tu vida y admiro eso de ti, es una de las
cosas por las que me enamoré de ti, pero no quiero vivir pensando que te has
ido y no he podido estar contigo. ¿Sabes lo injusto que es? —Lloraba y no le
importaba hacerlo, porque lo necesitaba—. Si hubieras muerto jamás me lo
hubiera perdonado y me hubiera ido contigo. Solo se vive una vez, solo vivimos
una vez en este mundo. Y sé que si nos encontráramos en otra vida te seguiría
amando, pero quiero amarte libremente en esta, quiero ser feliz a tu lado,
quiero estar junto a-
Seokjin no pudo acabar la frase porque Namjoon lo había
callado con un beso. Fue suave y torpe a la vez, inesperado pero ansiado. Y,
por desgracia, demasiado corto. Cuando se separaron, Seokjin había dejado de
llorar y creía que de respirar también.
—Lo sé —dijo Namjoon sonriendo.
—¿Cómo? —Seokjin no acababa de procesar bien.
—Que lo sé. Se vive solo una vez y me he dado cuenta de
que yo también quiero amarte en esta vida, aunque lo haga en las otras. ¿Me
perdonas? ¿Perdonas haber sido un completo imbécil?
Seokjin pensaba que estaba soñando. Tanto tiempo desde
aquel día esperando ese momento, tantas preguntas en su mente, tantos
argumentos que decir y, sin embargo, no hizo nada.
—¿Seokjin? —susurró Namjoon.
Poco a poco, y como si despertara de un sueño, Seokjin
empezó a sonreír. No era una sonrisa radiante, pero estaba llena de felicidad y
de esperanza.
—Joonie —susurró Seokjin. Hacía tanto tiempo que no le
llamaba así.
Éste, como respuesta, volvió a acercarse para besarlo.
Esa vez Seokjin estaba preparado para recibirlo.
Las cosas iban mal, sí, pero siempre podían mejorar.

Bua señor mio y señor de todos los santos QUE CAPÍTULO MÁS INTENSO!!!!! Es que, tiene de todo y te juro que se me hizo super corto de lo concentrada que estaba señor...
ResponderEliminarVamos a empezar con el tema que más me impacto (QUE ME IMPACTARON TODOS, PERO ES QUE ESTE TEMA ME PUEDE MÁS)
"Creo que ha pasado algo que desconozco porque cada vez que lo veo es como un tirón en el corazón y una necesidad extraña"
"- Pero eres un vampiro. Eso es normal, Taehyung… —intentó animarlo, pero solo lo empeoró.
—No es esa necesidad de hambre, Jimin. Es diferente… Va a sonar extraño, pero es una necesidad sexual"
Esa conversación me dejó toda loca. Porque mientras yo lo leía pensaba "Se va a armar una tan grande..." Y TOMA
El tema Taekook. Mira, lloré. Lloré como una descocida porque no me esperaba una pelea tan fuerte. O sea, si, pero no vaya. Que me dolió muchísimo muchísimo porque a ver, entiendo la posición de Taehyung, pero yo hubiese sido Jungkook y lo hubiese hecho aunque me odiara para el resto de su vida, al menos estaría vivo.
Es que comprendo que al final lo va a perdonar, pero, ¿estarán como antes? Es que puff...
Luego, segundo tema. SABÍA QUE YOONGI ERA UN HÍBRIDO DE DEMONIO, (es que me costó va JAJAJ) pero bua, ahora Jimin lo sabe y diosito, se va a montar una ahora, y más cuando sabe lo que siente por Yoongi y lo que piensa Yoongi que siente por Jimin.
Luego el tema de Seokjin y Namjoon es LO MÁS BONITO Y MÁS PASTEL QUE HE LLORADO DE LA EMOCIÓN TAMBIÉN. Ahora si que sí, AHORA SÍ DIOS. Ay, que bonito to cuando sale bien :')
Y luego quiero recordar una frase que dijo Hoseok y que de verdad se me quedó en la mente: "solo se vive una vez y hay que vivir con valor" Es muy bonita esa frase y tiene toda la razón.
Bua, mucha emoción en este capítulo y te juro que estoy pendiente para ver cuando subes uno nuevo y me alegro tanto cuando lo subes :_____D
Nos leemos en el siguiente flor 💗
De imaginarme al demonio (y sobre todo a Yoongi, joder)con los ojos completamente negros me dejó dhakdbdkcbd
ResponderEliminarVkook no peleen, ámamense!
Cuánta miel con Namjin <3 ya era hora.
Gracias chicas~~~! las leo la otra semana.
¡¡¡Yoongi está muy confundido!!! Ay, no, yo no puedo verlo más así, le van a salir canas del estrés, lo sé, y no lo merece. ;;; ¿Por qué su lado no-humano lo tiene joder tanto? :(
ResponderEliminarQué frustración de capítulo, hahaha, es que un momento sonreía y al otro pasaba algo que me borraba la sonrisa, oye. Me alegra que taehyung y jimin hayan compartido sus inquietudes, a veces es bueno desprenderse de ellas con otra persona, así se está más liviano y la cosa es más soportable... aunque ahora taehyung se fue porque descubrió la verdad de todo el asunto y, dios, ojalá no haya algún ataque sorpresa porque ardo.Nada puede pasarle a taehyung.
Y ahora este maldito demonio qué. Es que necesito un dato ya mismo de quién es el que quiere a jimin y qué quiere hacer con él, ¿qué guarda jimin que le será tan útil? ¿Y qué es jimin? Necesito... más datos, hahaha, que lleguen a algo por una sola vez, algo que los lleve a la verdad. ;;;
Ole, menos mal lo de namjoon no fue mega serio, gracias a los cielos jimin estuvo ahí para curarlo, porque si no seokjin se moría y así no se puede, hay demasiada tensión y él no necesita más. Qué bueno que se hubieran sincerado un poco y las cosas entre ellos vayan bonitas por ahora, vamos a ver cuánto duran así. :(
Mujeres, qué decir, que espero el siguiente capítulo con ansias, y quiero respuestas, hahaha. ♥
Me mató la conversación del Vmin "pero quiero creer que Jungkook no ha sido capaz de hacerme esto y que solo es una gastroenteritis mal curada" me reí fuerte pero al mismo tiempo me puse nerviosa por la que se venía encima.. Me molesta que se eche la culpa de todo "A pesar de todo, a pesar de quererlo tanto, su monstruo interior había ganado" amor estabas inconsciente como pretendías evitarlo? La historia del NamJin se repite =(
ResponderEliminarSABÍA QUE YOONGI ERA UN DEMONIO, LO SABÍA KRAJO! Es tan sexy imaginarlo todo rufo y agresivo y el "Nunca subestimes a un demonio" ayyyy Dios que me da algo. Ya todas debemos saber que es Jimin 7u7r
Por lo menos a el NamJin le fue bien en este capítulo.. Y en serio, consiganle una novia a Hoseokkie me da tristeza que tenga que soportar todo solo más el drama de las parejas (la hada esa no me cae nada mal If you know what i mean)