Jimin no tuvo tiempo a relajarse porque, si la hidra daba miedo, Yoongi
era mucho peor. Tirado aún en el suelo como estaba, observando la escena,
comprobó que el carácter del chico iba acorde con su poder —y con su
vocabulario—.
En poco tiempo, la bestia tenía las cabezas liadas, las lenguas cortadas
y viscosas por el suelo y la cola arrancada de cuajo varios metros más allá.
Jimin temblaba horrorizado al ver lo despiadado que podía ser Yoongi y lo poco
que le importaba torturar a la criatura. Sí, la hidra empezaba a darle pena a
pesar de haber machacado a sus amigos y tener más cabezas que neuronas. Pero no
podía evitarlo. Yoongi lo aterrorizaba como lo hacía la oscuridad a un niño
pequeño.
—¡Me halaga que penséis que puedo yo solo, pero podríais mover el culo y
ayudarme! —se escuchó decir a Yoongi.
El resto se puso en movimiento procurando no cortar más cabezas, aunque a
Taehyung se le escapó una cuchillada que hizo que brotara otra cabeza
problemática y Yoongi soltara otra tanda de insultos.
Sin embargo, empezaban a llevar la ventaja y cada vez las cabezas se
movían menos. Jungkook había conseguido cegarlas a todas, mientras que Seokjin
tenía las patas bien atrapadas en enredaderas. Namjoon había calcinado parte de
las cabezas con fuego, mientras que Taehyung y Yoongi se encargaban de
destrozarle la piel para llegar al corazón.
O eso interpretó Jimin, porque los chicos parecían tener problemas a la
hora de perforarle la piel a la hidra.
—¡Oye, ¿y si lo remojas un poco, Hoseok?! —preguntó Taehyung mientras
arrancaba una pequeña porción de piel. La hidra bramó, pero no podía moverse.
Jimin sintió que el corazón se le encogía un poco más.
—¡Eso no va así! —gritó Hoseok con las manos alrededor de la boca para
que su voz sonara por encima de los gemidos de la bestia—. ¡Tenéis que llegar
al corazón! ¡La piel de la hidra protege su punto débil!
—¡¿Pero eso sale en Hércules?! —Taehyung introdujo la mano un poco más,
acompañado del sonido de la carne rajándose. Jimin quería vomitar—. ¡¿Porque
rocas gigantes no tenéis, no?!
De repente, Jungkook lobo escaló parte del cuerpo y fue hacia Taehyung.
Éste hizo como si realmente el lobo pudiera hablar.
—¡No es momento para comeros la boca o el morro! ¡Haced el puto favor de
ayudar! —Yoongi desgarró una gran porción de carne que cayó cerca de Jimin.
Con un grito nada digno, se apartó y gateó hacia el otro lado.
—¡Seokjin, Jungkook dice que uses las raíces para perforar a la bestia! —gritó
Taehyung.
El chico resopló. Estaba totalmente pálido, se notaba que le costaba
mantener a la hidra a raya, pero las raíces surgieron del suelo como si nada y
serpentearon hasta la gran herida que estaban creando Taehyung y Yoongi.
Jimin se tapó los oídos. No podía seguir escuchando el sufrimiento de la
criatura ni cómo la despedazaban. Estaban matando a un ser vivo. Aunque ese ser
fuera pura fantasía.
—Basta… —susurró.
—¡…min!
—Basta.
—¡JIMIN!
Jimin alzó la cabeza justo a tiempo de ver como una de las cabezas había
conseguido desprenderse del nudo y se dirigía a él con las fauces abiertas. Su
cuerpo no reaccionó, sino que se quedó allí plantado, observando con terror
cómo iba a ser devorado por una hidra. Y él no era Yoongi, él no podría salir
arrancándole la cabeza. Él moriría siendo un completo inútil. Pero no quería
morir. No en ese instante.
Consiguió que el cuerpo le reaccionara y gateó al menos un metro hasta
que notó un gran peso caer en su espalda. Gritó lo suficiente fuerte como para
hacerse daño en la garganta, pero no como para conseguir ahuyentar todo el
miedo que sentía en su cuerpo.
Dolía. Dolía más de lo esperado, sin embargo, podía respirar. Eso
significaba que no estaba muerto, o que había acabado en el infierno.
—¿Estás bien? —escuchó que le preguntaba Hoseok. Alzó la vista del suelo,
encontrándose con el rostro del chico sonriente—. Te acaba de caer una cabeza
de hidra encima. ¿Notas que te has roto algo?
Jimin intentó moverse, pero aún notaba el gran peso en la espalda.
—Yoongi, quítale la cabeza de encima, anda —Hoseok le dio una pequeña palmada
en la cabeza y se fue hacia las piernas de Jimin.
En pocos segundos, se sintió mucho más ligero, pero le dolía el cuerpo
muchísimo y no podía mover el tobillo. Sin embargo, ignoró todo ese dolor
cuando vio la cabeza muerta de la hidra observarlo con ojos lechosos.
Muerta. Estaba muerta.
Jimin gateó todo lo lejos que pudo y vomitó.
—Yo me encargo —escuchó que dijo Seokjin—. Vosotros intentad arreglar
este estropicio.
Cuando Seokjin le posó la mano en el hombro y le apartó el pelo para que
pudiera ver, a Jimin se le llenaron los ojos de lágrimas. Le escocía la
garganta, le dolía medio cuerpo y se sentía débil.
Pero lo que más le afectaba era los temblores de puro terror al sentir
que, en cualquier momento, podría haber muerto y que ni siquiera hubiera podido
defenderse.
—Estás muy callado —Jimin alzó la cabeza cuando Taehyung le ofreció una
taza de chocolate caliente—. ¿Te sigue doliendo el tobillo?
—No, lo que me ha puesto Seokjin lo ha curado rápido —Jimin señaló su
tobillo vendado. Estaba encima de una silla menos hinchado de lo esperado, pero
algo adormecido, y desprendiendo un fuerte olor a hierbabuena y lavanda.
—Es bueno cocinando y preparando pomadas milagrosas. En nada tendrás el
tobillo perfecto —Taehyung se sentó a su lado con otra taza humeante. Solo que
la suya tenía un tono rojizo que le revolvió las tripas a Jimin—. Te ofrecería
de la mía, pero no te gustará.
—No, gracias —Jimin tragó saliva e intentó pensar en lo bien que olía la
tarta que estaba preparando Seokjin, o el olor a hoguera que desprendía
Namjoon. O, incluso, el olor salado de Hoseok. Todo menos en la sangre, en
cabezas de hidra y ojos oscuros como la noche.
—No sé cómo lo haces, pero siempre acabas herido o desmayado, y sólo
llevamos tres criaturas —Hoseok se sentó a su lado—. Pero eso te ha salvado de
una buena reprimenda por parte de Namjoon. Aunque Yoongi…
El peliverde dormitaba en el sofá de brazos cruzados y con el ceño
fruncido. Nada más llegar a casa, Namjoon y él habían discutido, sin embargo,
parecía que a Yoongi le importaba poco lo que le dijera el líder, porque se
durmió nada más sentarse en el sofá. En cambio, Namjoon destrozó dos vasos y
una bandeja de metal de camino a la cocina. Seokjin tuvo que ir a calmarlo.
—Lo siento —susurró Jimin—. Lo siento mucho… —Llevaba todo el camino con
la vergüenza como compañera. No dejaba de pensar en lo débil que se sentía. Y
era normal, le había dicho Taehyung, conocía desde hacía días ese mundo y no
podía pretender ser una máquina en la lucha. Sobre todo si desconocía sus poderes.
O, quizá, no tenía ningún otro que no fuera curar. Y eso lo hacía más inútil—.
Lo mejor será que me deje de juntar con vosotros y así no molestaré…
—¿Y que te encuentres una banshee por ahí y no sepas defenderte? Ni
pensarlo —Taehyung negó con la cabeza—. Tienes que estar con nosotros.
—¡¿De qué sirve si no podéis protegerme cuando estáis luchando?! —Jimin
se sorprendió al escucharse gritar—. Lo siento… No os estoy recriminando nada,
solo que me he sentido un estorbo… Las tres veces que… Lo siento…
—Eh, deja de disculparte. Me salvaste la vida —Taehyung se arrodilló ante
él y le sonrió—. Y, además, es gracioso tenerte por aquí.
—¿Gracioso? —preguntó Hoseok, que también se había perdido en la
conversación.
—Sí, por ver cómo Yoongi presta atención a todo lo que dice Jimin
mientras finge que está dormido —Jimin se giró al instante para mirar a Yoongi,
que parecía igual de dormido que
segundos antes, sin embargo, la vena de su cuello parecía más hinchada.
No supo por qué, pero eso lo incómodo de una forma extraña.
—Chicos, en nada estará el pastel. Necesitáis azúcar —Seokjin arrugó la
nariz al entrar al comedor—. Y un buen baño.
—Jungkook lleva media hora dentro, voy a sacarlo de allí —Taehyung se
levantó y fue hacia el pasillo.
—Voy a controlar a Taehyung —añadió Hoseok—. Si no vuelvo en diez minutos
con él, requerirá ayuda. Eh, Jimin, habla con Seokjin.
Estuvo a punto de preguntar por qué, sin embargo, la respuesta vino antes
de lo pensado. Parecía como si Hoseok le hubiera leído los pensamientos antes
de que pudiera procesarlos, siquiera.
—¿Qué tienes que decirme? ¿Te duele aún el tobillo? —Seokjin se sentó en
la silla que había ocupado Hoseok e inspeccionó la venda con detenimiento.
Jimin se sintió mucho más seguro y relajado.
—No… Yo… Siento lo que ha pasado allí fuera. La culpa ha sido mía por
pedirle a Yoongi que saliéramos, él no ha tenido nada que ver. Además, otra vez
he acabado siendo un estorbo —Seokjin fue a hablar, pero Jimin alzó la mano. Ya
era suficiente vergonzoso lo que iba a pedir como para que encima tuviera
tiempo de pensarlo—. Me gustaría… Me gustaría que me dierais clases de lucha.
Mi poder no sirve para defenderme. Si soy de los vuestros, aunque no me dejéis
ir a las peleas, debo saber cómo protegerme. A mí y a mi madre… Por favor.
Seokjin lo pensó un momento. Se levantó, fue hacia la cocina y volvió
junto a Namjoon, a quien le expuso la solicitud en pocas palabras. El líder se
lo pensó un momento y luego miró hacia el sofá.
—No —contestó Yoongi antes de que alguien pudiera hablar.
Jimin se sorprendió al ver que parecía igual de dormido que antes.
—Podría hacerlo otro —añadió al sentirse mal. Recordaba las horas pasadas
junto a Yoongi y la incomodidad de éste—. Taehyung o Hoseok.
—Hoseok es bueno en el agua y como estratega, pero no es muy buen
luchador en tierra. Taehyung tiene una fuerza sobrehumana y podría romperte
algún que otro hueso sin querer. Jungkook tampoco sabe controlarse mucho, que
digamos… —Namjoon meditaba mientras se frotaba el mentón.
—Yo no soy de luchar cuerpo a cuerpo —añadió Seokjin cuando Jimin lo miró
con esperanza—. Y Namjoon está demasiado ocupado como para poder darte clases.
Así que no queda otra opción.
—Por si os cuesta entender la palabra, «no» significa negación. Dicho
fácil y rápido: que le enseñe otro.
—Yoongi, así dejarás de malgastar tu tiempo libre tumbado en el sofá
durmiendo —Seokjin no parecía estar amenazándolo, pero Jimin notó un cambio
brusco en la actitud de Yoongi. Por fin abrió los ojos.
—Por si no lo sabes, mi tiempo libre es para hacer lo que me dé la gana,
y entre mis hobbies no está cuidar a un niñato llorica. Gracias.
—Yoongi, no te he dado opciones. Ni Namjoon tampoco —Seokjin sonrió con
delicadeza—. Vas a enseñar a Jimin a luchar.
Por un momento, Jimin pensó que Yoongi se iba a rebelar, pero prefirió
callarse, levantarse e irse a la habitación dando un portazo.
—Lo siento —consiguió balbucear.
—Si vas a disculparte cada vez que Yoongi esté de mal humor, es mejor que
te lo vayas aprendiendo en otros idiomas para no tener que aborrecer la palabra
—Namjoon le dio una palmada amistosa en el hombro y se levantó—. Cuando salgan
del baño esos tres, dile a Hoseok que te deje ropa de Yoongi y llama a tu madre
para pasar otra noche. Son muchos ataques de criaturas en poco tiempo, no es
seguro que vuelvas a casa, no hasta que consulte algunas cosas.
Jimin asintió y esperó a que los dos desaparecieran por la puerta de la
cocina para derrumbarse del todo.
Estaba agotado, se sentía un estorbo y además aún recordaba esa sensación
de terror al ver a Yoongi torturar a la hidra. Sin embargo, la expectativa de
aprender a luchar había creado un pequeño rayo de esperanza.
Namjoon dejó el teléfono de golpe contra la mesa sin importar que la
antena saliera volando. Seokjin consiguió esquivarla por poco, pero suspiró al
ver que tendrían que comprar otro teléfono para casa.
—¿No lo coge? —preguntó agachándose delante del horno. El bizcocho ya
estaba listo—. Debe estar ocupada, Namjoon. Ya la llamarás mañana.
—Siempre está disponible cuando ella quiere, pero cuando la necesitamos
no está nunca —gruñó el otro.
—Haz una lista de lo que quieres preguntar y cuando la localices hazlo
todo de golpe —Seokjin dejó la bandeja sobre la mesa y se fue en busca del
chocolate fundido—. O siempre puedes empezar a investigar por tu cuenta. Eres
lo suficiente inteligente como para hacerlo.
—Se supone que ella sería una guía. Es lo que nos prometió. Pero es más
un estorbo.
Desde que se conocían que Seokjin había pensado que a la jefa le gustaba
jugar con Namjoon. Sin embargo, con el tiempo acabó comprendiendo que ni ella
lo sabía todo, ni esperaba que lo supieran los demás. Simplemente les daba lo
suficiente para sobrevivir, para que siguieran adelante. Y eso le recordaba
mucho a su padre y lo sutil que era a veces. Como cuando le sugirió que
enamorarse podría marchitarle como una rosa en el fuego enviándole una rosa,
literalmente, quemada y dejándosela en la cama como señal.
—A veces los líderes simplemente guían a sus trabajadores, pero buscan
que sean ellos mismos los que encuentren el camino —El chocolate caía
suavemente sobre el bizcocho, desprendiendo un aroma delicioso que se mezclaba
con otro dulzón.
Seokjin se giró al instante en que notó su presencia. Namjoon, sin
embargo, fue el primero en darse cuenta y agarró el ramo con desconfianza.
Parecía tan débil en sus manos, sin embargo, su significado lo aterrorizó.
—¿Qué es esto…?
—Un rododendro —reconoció Seokjin.
—¿Es de él? —Namjoon apretó con fuerza los pétalos de las flores, tiñendo
sus dedos—. ¿Qué quiere esta vez?
—No lo sé —susurró Seokjin—. Pero no son buenas noticias.
—Ver a tu padre nunca son buenas noticias, príncipe —Namjoon sonrió con
dulzura y eso hizo que a Seokjin se le encogiera un poco más el corazón.
—Esta vez, son malas de verdad —contestó con un hilo de voz.
—¿Por qué?
—Porque el rododendro significa peligro en el idioma de las flores.
Cuando Taehyung ofreció la posibilidad de dormir con Jungkook y que Jimin
se quedara en su cuarto, a Jimin le pareció una idea genial. Sin embargo,
aquella noche, Taehyung parecía especialmente cariñoso y pesado.
Jungkook no sabía si era por el invitado, o por el cansancio al luchar
con la hidra, pero no dejaba de abrazarlo y de acariciarlo. No es que le
molestara, estaba acostumbrado a cualquier muestra de cariño por parte de
Taehyung, pero le incomodaba que Jimin estuviera presente.
—Acabarás por quererlo —Taehyung había optado por apoyarse en las piernas
de Jungkook. Mientras con una mano iba acariciando la rodilla del pequeño, con
la otra iba gesticulando al hablar—. Yoongi puede ser muy divertido.
—Reírse a su costa no significa que sea divertido —le recriminó Jungkook—.
Aunque es cierto que burlarse de él tiene su encanto.
—¿Y no os da miedo que os rebane el cuello o algo? —Jimin llevaba una
camiseta negra y unos pantalones cortos que Hoseok había conseguido robar del
armario de Yoongi. Sin embargo, todo le iba un poco estrecho. A pesar de ser
delgado, tenía buenos músculos.
—Cuando eres un vampiro te da igual un poco morir y esas cosas —Taehyung
miró a Jungkook y sonrió—. Y siendo un hombre lobo cuentas con la ventaja de
ser adorable.
—Creo que Yoongi odia los perros —Jungkook no recordaba haber visto nunca
a Yoongi agacharse a acariciar un cachorro, o morir de ternura con los vídeos
que pasaba Hoseok por el grupo de KakaoTalk—.
Si no me ataca es porque te teme a ti, Taehyung.
El vampiro sonrió satisfecho.
—Es que, si alguien te tocara un pelo, Jungkook, no tendría mundo donde
esconderse. Le acabaría drenando la sangre hasta que solo fuera carne y huesos —Jimin
se removió incómodo en la cama. Jungkook pudo notar su miedo—. Así que Jimin,
ni se te ocurra hacerle daño, ¿vale?
—No —susurró éste.
—Lo estás asustando, Taehyung —Jungkook lo apartó de golpe y lo tiró al
suelo.
Éste se levantó algo aturdido, pero siempre sonriendo. Justo cuando fue a
atacar a Jungkook, el estómago de este sonó.
Taehyung se detuvo y suspiró. Jimin aún seguía con esa sensación
incómoda.
—Tú sí que vas a asustar a alguien con esos rugidos —dijo el vampiro.
—Es que hemos tenido que compartir el pastel y Seokjin no ha hecho mucha
cena hoy… —Jungkook se cruzó de brazos. Era cierto que tenía mucha hambre, pero
no podía quejarse porque Seokjin había recibido uno de sus avisos y, si se le
ocurría protestar, Namjoon era capaz de tirarlo por la ventana.
—Iré a buscarte algo, Kookie —Taehyung se agachó hasta quedar cara a cara
con él—. Pero la próxima vez, si tienes hambre, no dejes que lo grite tu
estómago, ¿vale? Pasar hambre es horrible —Jungkook notó el cambio de voz con
la última frase.
Taehyung había pasado mucha hambre de sangre durante una época en que se
negó a hacer daño a inocentes. Eso casi lo volvió loco y, desde entonces, no
había vuelto a ser el mismo. Aunque se esforzaba por sonreír y ser el de
siempre, Jungkook notaba ese pequeño cambio en él.
—No, claro que no —Taehyung le sonrió, muy cerca de su cara, demasiado, y
luego se levantó para irse hacia la cocina.
Jungkook se quedó un instante observando la puerta.
—¿Sois pareja?
—¿Qué? —Jimin lo miraba con las mejillas algo coloradas, pero parecía
decidido en su pregunta. El problema es que Jungkook no la había escuchado.
—Que si sois pareja. Novios o algo… Por el estilo…
Por un momento Jungkook tardó en reaccionar. Luego comprendió lo que
quería decir Jimin y, sin saber por qué, sintió que la cara le empezaba a
arder.
—No. ¡No! —balbuceó—. ¿Por qué lo dices?
—No sé, cómo os tratáis. Taehyung es tan cercano a ti y tú estás cómodo
con él… No sé, quizá lo he malinterpretado. Lo siento…
Jungkook negó con la cabeza.
—No pasa nada. Taehyung es muy raro, pero cuando lo conoces sabes cómo
llevarlo…
Sin embargo, las palabras se perdieron en el aire cuando Taehyung entró
con varias bolsas de patatas y una botella de refresco. Sonrió triunfal al
cerrar la puerta y dejar todo encima de la cama que ocupaba Jimin.
—El crimen perfecto —comentó para acto seguido sentarse al lado de
Jungkook y pasarle un brazo por los hombros.
Jungkook se tensó al instante.
—La verdad es que yo también tengo un poco de hambre —confesó Jimin al
ver toda la comida—. ¿Puedo?
—¡Claro! —Taehyung abrió la primera bolsa y se la tendió a Jimin. Éste se
llevó un buen puñado en la mano. Acto seguido, el vampiro se la tendió a él—.
¿Kookie?
Jungkook alzó la cabeza para fijarse en Taehyung y su sonrisa
triunfadora. En ese momento, ni siquiera el olor de las patatas le llamaba la
atención.
—Qué… —consiguió decir.
—Estás más hambriento de lo que pensaba —Taehyung agarró una de las
patatas y se la metió en la boca. Jungkook sintió las yemas de los dedos de
Taehyung, el tacto frío, su suavidad… provocándole un escalofrío—. ¿Comes o
qué?
Asintió sin saber muy bien qué hacía. De repente, mientras Taehyung le
decía a Jimin que beber directamente de la botella era tradición de la casa —cosa
que era mentira— Jungkook se concentró en calmar su pulsación e intentar que
las mejillas no se le prendieran fuego.
Sin embargo, saber que iba a dormir con Taehyung no ayudaba. Y todo por
culpa de Jimin… Las palabras de Jimin habían abierto una puerta que Jungkook
desconocía que tenía.
Todo lo que le rodeaba era tan hermoso como peligroso. El verde intenso,
el olor dulzón de las flores y el cítrico de las frutas. El suave susurro del
viento al mover las hojas, los colores vivos y delicados como el pétalo de una
flor. A lo lejos se escuchaba el agua fluir y la música suave entonar. Una
flauta, la voz melódica de un ser divino, las risas de las doncellas bailando.
Un peligro para aquel mortal que no estuviera preparado.
Pero Seokjin se conocía todas esas artimañas y sabía que no debía desviarse
del camino. Aunque un delicioso árbol frutal brillara con más intensidad que
los demás y le tentara a probar sus manzanas, aunque una joven mujer le
invitara a beber de la fuente… Aunque su instinto le dijera que tenía que huir
de allí cuanto antes.
Porque el mundo en el que se había adentrado era tan peligroso como
bello.
Así era el reino de las hadas.
Seokjin siempre había sido odiado por su padre desde que tenía memoria,
pero no se podía comparar al odio de su madrastra, la reina de las hadas, que lo
miraba como si fuera una plaga.
Mentiría si dijera que jamás le había intentado matar. Aún recordaba cómo
esa cruel mujer lo llevó a unas zarzas venenosas y le exigió que le recogiera
el fruto de la planta. Seokjin estuvo a punto de morir, sin embargo, su padre
lo mantuvo con vida. ¿Por qué? No lo supo jamás.
No fue hasta que Namjoon y él se hicieron amigos que Seokjin no conoció
lo que era tener una familia. Y cuando tuvo a los demás sintió que debía
protegerlos a todos, que nadie merecía ser odiado por su familia.
Fue así como se convirtió en un gran pilar para los chicos. Sin embargo,
cada vez que entraba en el reino de las hadas, Seokjin sentía que volvía a ser
aquel niño pequeño e indefenso al borde de la muerte.
Su padre, el rey de las hadas, era un hombre esbelto, de rostro hermoso,
delicado como una flor, pero fuerte como un roble. Misteriosamente, su rostro
era muy parecido al de él y eso lo detestaba. Sobre todo, cuando lo miraba con
ojos de reproche.
—Padre —dijo nada más verlo sentado en el trono con su túnica de plata y
seda. A su lado, la reina lo miró con un brillo peligroso en los ojos—. He
venido como has pedido. ¿Qué sucede?
—Las estrellas han hablado, los árboles susurran y el viento transmite su
mensaje —dijo con voz melódica, como si entonara un poema de amor. Seokjin se
estremeció—. La naturaleza habla y no son buenas noticias lo que nos traen —El
rey se levantó, dejando que su cabellera negra ondeara, aunque no hubiera
corriente—. Escucha con atención, porque estas palabras serán el final decisivo
de nuestra raza y de la vuestra —Volvió a asentir, aunque no puedo evitar
fruncir el ceño cuando lo excluyó de la raza de las hadas. Aunque le molestara,
Seokjin era medio hada, por culpa de un rey lo suficiente lujurioso como para
violar a una pobre mortal del cual se había enamorado. Sin embargo, no fue él quien
sufrió el castigo, sino ella, asesinada a manos de la esposa de ese cruel y
despiadado rey—. La llegada del séptimo mestizo abrirá las puertas del reino
del dolor. La luz unirá sus destinos o, por lo contrario, la oscuridad dividirá
sus corazones, desencadenando así el fin del mundo.
—No…
—El séptimo mestizo. La séptima aberración de la existencia nos ha
condenado y tiene nombre… Sé que lo conoces, Seokjin.
Sí. Lo conocía.
Era Park Jimin.

Jajaja, joder, Jimin, que le tengas miedo a Yoongi es como... dios, cómo lo explico. Me hace emocionar, lol. Pero aun así me disgusta, tonto. Me compadezco de Jimin, creo que yo tampoco hubiera sido capaz de soportar aquella vista, sería horrible... nonono, es que ni me imagino en la situación, realmente acabaría llorando.
ResponderEliminarSigo sin saber qué es Yoongi, sólo sé que es terrible e hizo cagar a Jimin en los pantalones. :c me imagino lo inútil que debe de sentirse, carajo.
Lol, me hace mucha gracia que Namjoon destroce cosas, y que Seokjin vaya a hacerse cargo, es como tan en la vida real que simplemente puedes sonreír. Qué envidia, yo quiero pastel, ay.
Esto: "—Jungkook lleva media hora dentro, voy a sacarlo de allí —Taehyung se levantó y fue hacia el pasillo.
—Voy a controlar a Taehyung —añadió Hoseok—. Si no vuelvo en diez minutos con él, requerirá ayuda." Hahahaha, es que no puedo. En serio, ese Taehyung me está gustando mucho. Why. :(
Me gusta que Yoongi la pase mal por culpa de Jimin :) pero de todos modos me hace enojar mucho que necesariamente tenga que ser él el que se encargue del llorica, tbh. O sea, es que lo mandan cuando él se niega y se me sube la rabia a la cabeza, lol. Ese tipo de situaciones son para romper todo porque quieres que te dejen en paz pero al parecer eso es pedir demasiado. >:v
Ah, ahora, como dije antes, los jefes son unos inútiles(? Joder, vaya que lo son. ¡JODER, QUE NAMJOON HA LLAMADO "PRÍNCIPE" A SEOKJIN, LO LLAMÓ "PRÍNCIPE"! Ay, no puedo, muero. Y como las hadas son bien de cabronas, ya me imagino la advertencia tan tremenda que les darán, orz.
Ay, nuuu. Esa escena vminkook es muy... coño. ¿Por qué taehyung es tan chévere? "—Es que, si alguien te tocara un pelo, Jungkook, no tendría mundo donde esconderse. Le acabaría drenando la sangre hasta que solo fuera carne y huesos." ¿No es geniel este vampiro? Me encanta, me encanta. Es que... no sé, lo odio. :(
"Taehyung había pasado mucha hambre de sangre durante una época en que se negó a hacer daño a inocentes. Eso casi lo volvió loco y, desde entonces, no había vuelto a ser el mismo. Aunque se esforzaba por sonreír y ser el de siempre, Jungkook notaba ese pequeño cambio en él." Me lo imaginaba algo así :'( me'ncanta taehyung. Mucho. Y qué bueno que jimin le metió ideas raras en la cabeza a jungkook, buahaha, la cosa irá el triple de entretenida que ahora, yaz!
Ombe, ando leyendo el último de CDS y leer esto de las hadas me hace odiarlas, mira que son lo más de irritantes, ersh. "Aún recordaba cómo esa cruel mujer lo llevó a unas zarzas venenosas y le exigió que le recogiera el fruto de la planta. Seokjin estuvo a punto de morir, sin embargo, su padre lo mantuvo con vida. ¿Por qué? No lo supo jamás." Omg, la historia de jin ㅠㅠ pobre príncipe. ;;;; qué bueno que conoció a los demás, no merecía sufrir todo eso, ay.
Mieeeeeeeerda. Jimin es el séptimo mestizo y al parecer no es el inútil que cree ser, él tiene más facultades, si las hadas lo dicen, es que realmente se avecina algo importante. Qué será, qué será. Ay, ¿y si los hace pelear a todos? ;;;; mira que hace enfadar enormemente a yoongi y hace que a jungkook le florezcan sentimientos gays(? Lol, ombe, ya quiero leer el siguiente.
¿¡QUE QUEEEEEEEE!? ¿¡QUE JIMIN ES QUEEEE!? Oh dios mio esto no me lo esperaba... " El séptimo mestizo... DIOS, QUE FUERTE TODOOOO!!!
ResponderEliminarAún no sé que es Yoongi :( pero no se si me lo puedo imaginar por la profesia o no tiene nada que ver y me lo estoy inventando como una campeona jajaja El caso, que fuerte que fuerte...
Y Seokjin medio hada! Yo me imaginaba algo como una ninfa, o un... Ninfo (?) ay dios JAJAJAJ
Quiero seguiiiiir!! Es que, una de las últimas frases: "abrirá las puertas del reino del dolor"
AYAYAYAYAYAYAYA!!!!
Nos vemos en el siguiente bonitaaaa!!!
(Por cierto, el Taekook? 11/10 💗)
"si, por ver como YoonGi presta atencion a todo lo que dice Jimin mientras finge que esta dormido" uhhh golpe bajo directo al orgullo de Suga asfhlljgdv ese Tae es mas pila de lo que parece ;)
ResponderEliminar"Voy a controlar a TaeHyung" "Si no vuelvo en diez minutos con el,requerira ayuda" oye sii... digo no te metas en problemas ajenos Hobbi dejalos ser 7u7
"TaeHyung tiene fuerza sobrehumana y podria romperte algun que otro hueso sin querer" claro y YoonGi también podria rompérselos.. aunque no serian uno q otro ni mucho menos sin querer XD
"Es que, si alguien te tocara un pelo, Jungkook, no tendria mundo donde esconderse...." ok.... estupida ternurita ya basta que me derrito de amor!
"Son pareja?" "TaeHyung es tan cercano a ti y tu estas tan comodo con él..." gracias Jimin! Por abrirle los ojos, aunque veo que las cosas cambiaran entre ellos y no se si sera para bien.
Jin es un hada! Oh my godd! Me imaginaba algo así por su forma elegante de ser, la delicadeza al expresarse y el olor a flores. Pero igual me sorprendió XD