Jungkook no se arrepentía de su decisión a pesar de no hablarse con
Taehyung. Sin embargo, no había sido consciente de lo duro que podría llegar a
ser aquello de la conexión, sobre todo porque su cuerpo le pedía algo que él no
entendía.
Siempre que Taehyung pasaba por su lado algo tiraba de él. Era tan fuerte
que, a veces, incluso lo dejaba sin respiración. Y parecía ser que el
semivampiro también lo notaba, porque ambos se quedaban parados allí donde se
encontraban, mirándose durante unos segundos para luego seguir con la marcha.
Desesperado, llegó incluso a buscar por Internet sobre conexiones de sangre
entre vampiro y humano, vampiro y vampiro, y vampiro y cualquier criatura. No
encontró mucho, no al menos que le sirviera, y todo se remontaba a la literatura
—sobre todo a la romántica juvenil—, así que fue al mayor experto en libros de
la casa. Jimin.
—La mayoría de veces lo relacionan con algo sexual —le dijo él mientras
pasaba de página de otro de sus libros—. Algo así como que la saliva del
vampiro tiene unas toxinas que hacen que la víctima sienta placer. Y para el
vampiro, beber sangre es similar al sexo. Por eso en las películas y series
siempre los hacen —Jimin dejó de hablar y miró a Jungkook con el ceño fruncido.
El hombre lobo tenía los puños apretados tan fuertemente que había empezado a
hacerse sangre en las palmas. Pero lo extraño era Taehyung, quien lo miraba
desde la puerta del pasillo con los ojos dilatados.
Jungkook se fue de allí incluso antes de que Jimin pudiera sacar una
conclusión, se encerró en el baño ignorando el tirón de pecho que le dio al
pasar por al lado de Taehyung y vomitó.
No fue por lo explicado, por supuesto, sino porque realmente empezaba a
ponerse enfermo. Aquello estaba siendo una locura.
Al final de la semana ni siquiera podía pensar con claridad. Todo lo
irritaba y se sentía febril. Seokjin lo achacó a un catarro lobuno, porque era
extraño que los hombres lobos se resfriaran.
—Te dije que dormir desnudo algún día te pasaría factura —le reprochó el mayor
mientras dejaba en la mesita de noche un vaso de agua—. Cualquier cosa me
avisas por teléfono. Hoseok y yo vamos a ir a comprar. ¿Quieres algo?
—Carne —consiguió decir en un gemido débil. ¿Por qué se sentía tan mareado
y con un dolor palpitante en el vientre?—. Mucha carne.
—Está bien, pero reposa. Nada de videojuegos, ¿entendido? Taehyung se
quedará aquí para vigilarte. Al parecer tampoco se encuentra muy bien —Seokjin
se quedó un momento callado. Fue a decir algo pero pareció pensárselo mejor.
Con un suspiro, cerró la puerta.
Jungkook deseaba poder dormir pero el dolor lo estaba matando. Cada vez que
respiraba lentamente para tranquilizarse, el olor característico de Taehyung lo
embriagaba y eso era un pinchazo más en su estómago. ¿Empezaba a sentir hambre?
¿Se estaba convirtiendo en vampiro?
—Taehyung —susurró casi inaudible mientras se sujetaba la tripa. ¿Qué
demonios le estaba pasando?
—Qué —Jungkook abrió los ojos tan rápido que pensó que todo el mundo iba a
caer sobre él. Taehyung lo miraba desde la puerta, visiblemente cansado.
¿Cuánto hacía que no comía? —. Me has llamado.
—Sólo he dicho tu nombre… Yo no… —Jungkook sospesó la idea de darle la
espalda e intentar dormir, pero sabía que todo ese dolor se debía a la conexión
y quería entenderlo—. Taehyung… ¿Qué está pasando?
El vampiro suspiró y se sentó en la cama libre. Durante unos minutos estuvo
un rato sumergido en sus pensamientos, pero pasado un rato habló.
—Es mucho más complicado de lo esperado…
—Cuéntamelo.
Taehyung no dudó al decir lo siguiente.
—Si luego tú me explicas cómo fue —El menor asintió, aunque no sabía muy
bien a qué se refería—. Básicamente mi veneno —Taehyung hizo un gesto de
comillas al aire—, está en tu cuerpo y es como una droga. Necesitas más. No sé
si sabes muy bien qué efecto tienen las drogas en los adictos y cuando intentan
desintoxicarse.
—Pero yo no soy adicto… Sólo fue una vez —Jungkook se acordó de todas las
fotografías en clase de personas consumidas por la droga. ¿Tenía él ese
aspecto?
—La primera vez es la peor… He estado consultado a ciertos conocidos y
bueno… Es complicado.
—¿Es decir que necesitas beber más, si no, ambos moriremos? —Taehyung
esbozó una media sonrisa. Jungkook pensó que el estómago se le iba a consumir.
—No seas tan dramático. Al menos tú no —Jungkook lo miró asustado. Taehyung
sonrió sin ganas—. Era broma, Kookie… —Por un momento, el menor se deleitó.
¿Por qué jamás se había fijado en cómo le gustaba que lo llamara así?
Cerró los ojos, cansado. No sabía en qué demonios estaba pensando.
—¿Pero qué puede pasarnos?
—Simplemente que sufriremos hasta que el veneno desaparezca. La conexión
seguirá ahí.
—¿Y eso qué implica? —Jungkook desconocía el motivo por el que había
empezado a susurrar. Taehyung ladeó la cabeza.
—Implica muchas cosas a las que no quiero llegar, Jungkook. No por que no
las desee, sino por ti.
—Lo hice porque quise —Jungkook lo miró con los ojos abiertos. Hoseok
siempre le decía que parecía una ardilla asustada y daba bastante pena, pero lo
hacía inconscientemente—. Y lo volvería a hacer.
Taehyung suspiró resignado.
—Lo sé —Se volvieron a quedar en silencio hasta que el semivampiro habló—.
¿Cómo fue? ¿Te dolió?
El hombre lobo estuvo un buen rato pensándolo. ¿Le había dolido? Al
principio sí, pero luego fue diferente, fue placentero y…
Cuando se dio cuenta, Taehyung estaba a su lado. Aunque se esforzaba por
mantener la boca cerrada, Jungkook sabía que los colmillos le habían aparecido.
Estaba hambriento y a Jungkook no le importaba alimentarlo.
Sin saber cómo, acabó sentado muy cerca de Taehyung.
—Al principio dolió un poco —comenzó a decir tan suave que se sorprendió a
sí mismo—. Pero luego no sentía dolor, fue extraño… Era como si todo estuviera
bien, pero quisiera más. Sentía un cosquilleo en las piernas que subía hasta
llegar al estómago y… —De repente se sonrojó, sin embargo, en ningún momento se
apartó de Taehyung.
Éste se relamió los labios y lo miró con esa intensidad característica del
semivampiro. Jungkook se olvidó de respirar.
—¿No te dolió? —Quien habló era Taehyung, con su voz, con sus labios, pero
no era él del todo. Jungkook leía peligro en sus ojos y aún así no le importó.
El dolor estaba aumentando y sabía que sólo Taehyung podía hacerlo desaparecer.
—No —consiguió decir Jungkook con voz ronca.
Durante varios segundos eternos, ambos se miraron. Poco a poco, la mirada
de Taehyung se posó en el cuello de Jungkook y éste sintió que su corazón latía
de desesperación. Cuando el semivampiro le devolvió la mirada Jungkook
simplemente asintió.
No supo por qué cerró los ojos, ni
tampoco por qué se agarró a las sábanas cómo si éstas lo fueran a salvar. Lo
único que sabía es que cuando Taehyung le lamió el cuello con lentitud su
cuerpo gimió de desesperación y que, cuando lo mordió, por fin se sintió bien.
Sin embargo, dentro de él, una vocecilla le recordaba que aquel no era
Taehyung, no su parte humana, y que jamás se lo iba a perdonar.
Si algo se le daba bien a Namjoon era dar charlas, por algo se sentía el
líder del grupo, así que cuando le tocó informarle a Jimin del nuevo plan, no
se lo pensó dos veces. Se sentó a su lado en el sofá y empezó a hablar.
—¿Qué tal con Yoongi?
Jimin levantó la mirada de golpe y miró a Namjoon como si se acabara de
enterar de que era un semidragón.
—¿Cómo?
—Si os seguís llevando tan mal como antes —Jimin volvió la mirada al libro
y frunció el ceño. Al parecer la cosa seguía un poco complicada—. Las amistades
que más cuestan de forjar luego son las más duraderas.
—Pero al parecer él no quiere amistad…
—Es muy probable que sea porque… Mira, Jimin, voy a ir sin rodeos y quiero
que me escuches antes de hablar —El chico asintió—. Hemos pasado la búsqueda de
tu madre y de los enemigos a segundo plano —Alzó la mano en el momento en que
vio que Jimin iba a protestar—. Espera. Lo hemos pausado, pero porque creemos
que hay algo más importante que nos llevará tanto a tu madre como a los
enemigos. Un paso que nos hemos saltado y que es la clave de todo.
—¿Y qué es eso tan importante? —A Jimin le tembló la voz.
—Tú. El séptimo híbrido. El enemigo o los enemigos te tienen en el punto de
mira y no sabemos por qué. Quizá también saben la profecía que el padre de
Seokjin nos proporcionó o, y es lo que pienso, es que eres importante, algo
jamás visto.
—Todos los somos, ¿no? —Namjoon sintió pena por el chico. Claramente se
podía leer el miedo en su mirada.
—Sí, pero, Jimin… Tú eres especial, sé que lo eres, sin embargo, no sabemos
qué eres…
—Yo tampoco… Simplemente yo…
—Tenemos que saber qué eres para saber por qué te quieren. No sabemos lo
que tenemos entre las manos y eso nos hace vulnerables. Tu madre estará bien.
La necesitan viva para tenerte —Por supuesto, aquello no tranquilizó a Jimin—.
Así que necesitaremos ver tu poder, estudiar bien los acontecimientos y, bueno…
Necesito también que ella… —Namjoon se calló. La jefa había desaparecido desde
entonces. ¿Estaría bien? ¿También la tenían los enemigos? Pero ya lo había
hecho más veces. Siempre que la necesitaban ella desaparecía—. Necesito hacer
algunas consultas, pero lo principal es la investigación aquí… La directa.
Jimin asintió. Namjoon notó el cambio al momento. Del miedo a la decisión
de poder ayudar.
—¿Qué tengo que hacer?
—Entrenar.
Yoongi empezaba a pensar que la casa disfrutaba viéndolo sufrir. Cuando
Namjoon le había pedido que entrenara de nuevo con Jimin y que le obligara a
demostrar su poder pensó que estaba de broma, pero no, el líder se lo decía muy
en serio.
Y allí estaba, perdiendo la
paciencia porque a Jimin no le daba la gana de sacar su poder.
—Tengo mejores cosas que hacer, Park Jimin —gruñó cruzado de brazos y
esperando de nuevo otro ataque.
Jimin se había limitado a puñetazos y patadas. Yoongi se había sorprendido
de la fuerza del pelirrojo. Había mejorado los movimientos y su fuerza era
sobrenatural. No como la de Yoongi, que venía de su parte demonio, sino que
Jimin era fuerte en ambas partes, en su todo.
—He dicho que no.
Yoongi puso los ojos en blanco visiblemente cansado.
—Estás agotando mi paciencia.
—Jamás has tenido paciencia conmigo —protestó Jimin.
—Y te preguntas por qué —Yoongi empezó a formar una bola negra de oscuridad
en la mano—. Voy a atacarte con esto. Si te toca, estarás muerto. ¿Quieres
vivir para salvar a tu madre? Entonces haz el puto favor de usar tu jodido
poder.
—¿Las palabrotas vienen de tu parte humana o de tu parte demonio?
—Vienen de mis cojones, así que no los toques mucho o diré más —Yoongi alzó
el brazo para lanzar la bola de energía negra—. Ataca de una puta vez.
—No.
Yoongi perdió la paciencia y lazó la bola de energía. Jimin la esquivó por
los pelos.
—Me estás tocando las narices, niño. Voy a ponerme serio —Jimin lo fulminó
con la mirada.
—¿Lanzarme una bola de energía no es ponerse serio?
Al parecer ese día Jimin se había juntado demasiado con Taehyung, porque lo
estaba sacando de sus casillas con tantas contestaciones.
Sin pensarlo fue hacia Jimin y empezó a propinarle puñetazos y patadas. El pelirrojo
se defendía como buenamente podía, mucho más resistente que antes, pero aún
demasiado débil para Yoongi.
—¡SACA TU PODER!
—¡NO! —gritó Jimin antes de recibir una patada en el estómago.
El chico rodó por el suelo encogido por el dolor. Yoongi se detuvo.
—Necesitamos que uses tu poder. ¿Es que la charla de Namjoon no te ha
servido de nada? ¿No quieres encontrar a tu madre?
Jimin alzó el rostro. Estaba empapado en sudor pero no parecía enfadado con
él. Yoongi apartó la mirada. Lo odiaba.
—No quiero hacerte daño —Fue tan leve que casi pensó que era por el
cansancio, pero Yoongi pocas veces se cansaba. Un pinchazo directo en el pecho
y un latido que le hizo vibrar. Luego silencio en su alma.
Pero él no tenía alma.
—Déjate de mariconadas. Si realmente te preocupa tu madre, cogerías y me
atacarías.
—Pero tú sabes lo que soy, ¿verdad?
Yoongi no contestó.
No lo sabía a ciencia cierta, pero sí que lo sospechaba, incluso desde el
primer momento en que lo vio aquella noche. Y su otra mitad también lo sabía,
por supuesto, pero no quería creerlo, porque entonces sabría que el mundo era
mucho más cruel de lo esperado. Además, hacía tiempo que había dejado de creer
en ellos.
Sin embargo, cuando Jimin lo miraba con aquellos ojos llenos de compresión
y pena, Yoongi empezaba a dudar.
—No —dijo al final. Más para él que para Jimin.
—Mientes —Jimin se levantó con dificultad pero se acercó con decisión al
peliverde—. Me estás mintiendo.
—Soy un demonio. Siempre miento.
Otra vez, habló para sí mismo. Tenía que recordarse lo que era. Durante
mucho tiempo siempre había estado presente, pero últimamente había empezado a
olvidarlo e incluso creer que incluso podía ser como los demás.
—Eres mitad demonio. Tienes una parte humana.
—¿Y eso qué importa?
Jimin se acercó más y Yoongi lo notó. No sabía lo que era pero brillaba y
quemaba. Sin embargo, esa era su mitad odiosa, la que siempre lo había
consumido. Su otra parte estaba tranquila con esa luz.
Gruñó. Jimin se retiró un paso hacia atrás.
—¿Cuando dices que me odias quién está hablando?
Yoongi ladeó la cabeza sin entender.
—¿A qué te refieres?
—Cuando dices que me odias… ¿Es tu parte demonio o tu parte humana?
Algo en su interior se removió de nuevo. Yoongi odiaba esas sensaciones
extrañas. Prefería sentirse vacío. Pero no. El mundo tuvo que traerle a Park
Jimin para fastidiarlo.
Sin embargo, él era mucho más fuerte y mentirse a sí mismo era su
especialidad. Por eso era un demonio.
Lentamente se acercó a Jimin hasta casi rozar su oreja con los labios.
—Jimin… —Saboreó un momento el nombre del chico en su paladar—. Ambas cosas
son lo mismo.
Seokjin no recordaba haberse sentido tan bien durante mucho tiempo. A pesar
de morder la almohada para silenciar los gemidos, su cuerpo explotaba de felicidad,
porque quien le acariciaba desde atrás era Namjoon, porque quien le hacía
sentir bien era la persona a la que quería. Aunque su interior ardiera, aunque
a veces perdiera el norte, era feliz. Llevaba tanto tiempo deseando ese momento
que casi parecía irreal.
—Seokjin —gruñó Namjoon mientras le sujetaba con fuerza de las caderas.
Éste gimió en respuesta.
La mano del semidragón descendió con lentitud hacia el miembro del chico
hada y, poco a poco, empezó a acariciarlo. Seokjin intentó no gemir muy fuerte
cuando notó que había llegado el momento. Sin embargo, cuando se desplomó
contra la cama pensó que quizá le había escuchado todo el edificio.
Namjoon seguía detrás de él y Seokjin tuvo que girar la cabeza para poder
verlo. Le sonrió.
—Te quiero —susurró.
—Yo también —Y le devolvió la sonrisa. Sin embargo, ésta se borró cuando se
fijó en la espalda desnuda del mayor.
Poco a poco, empezó a recorrer con los dedos las cicatrices. Seokjin cerró
los ojos.
El tacto de Namjoon era ardiente pero se sentía bien. No pudo evitar
sonreír.
—Lo siento —dijo de repente el líder. Seokjin abrió los ojos—. Jamás me lo
perdonaré.
—Pero yo sí te he perdonado —Fue a levantarse, pero Namjoon le puso la mano
en la espalda y lo tumbó de nuevo.
Poco a poco, empezando por abajo, empezó a besarle lentamente la espalda.
Seokjin se conocía suficiente bien las cicatrices para saber que Namjoon estaba
siguiendo ese recorrido. Besos lentos y pausados. Un perdón por cada roce de
labios.
—Lo siento —susurró de nuevo Namjoon.
Seokjin se dejó embriagar de nuevo por Namjoon y disfrutó del momento. Cada
perdón era un sentimiento de culpabilidad, pero cada beso un bálsamo para su
alma. Al final, cuando Namjoon acabó en su nuca, Seokjin no pudo aguantarlo
más. Se giró aún bajo el cuerpo de su líder, lo sujetó de las mejillas y lo
besó con intensidad, reclamando de nuevo su corazón.

Siempre lo dejan en la mejor parte.
ResponderEliminarAjn no tengo idea de lo que puede ser Jimin, bueno si me hago una idea, y creo que él es un ser contrario a lo que es Yoongi.
No me esperaba lemonnal final xD me lo salte xq tenia a alguien a lado husmeando lo que leia jajajja
Espero el proximo capitlo
¡¿QUÉ CAPÍTULO MÁS CORTO, PECADORAS?!
ResponderEliminarAy, este capítulo fue como tan… no sé cómo expresarlo. ;;;;
“—¿Las palabrotas vienen de tu parte humana o de tu parte demonio?
—Vienen de mis cojones, así que no los toques mucho o diré más —Yoongi alzó el brazo para lanzar la bola de energía negra—. Ataca de una puta vez.” Me compadezco de vos, Min Yoongi, pero es que también me da mucha risa lo que tenés que pasar gracias a Jimin, lol.
Ah, ombe, no sé qué pensar. Si Yoongi cree que lo que es Jimin es ser muy cruel y que él ya había dejado de creer en ellos… es posible que se trate de unicornios. Jimin es un híbrido de unicornio. :( bueno, ya paro, pero, en serio, ya me aferro a lo que creo que es y dejaré de darle más vueltas al asunto. No sé… me tienen comiéndome la cabeza. Odio el yoonmin. Me disgusta mucho, mucho.
Ahora, ese namjin es… ¡tan gay! Yo no puedo con esto, mi alma aborrece estas cosas(?) Es que son como tan lindos y Namjoon es como tan torpe y Seokjin tan feliz que me duele en el lugar del corazón. “Un perdón por cada roce de labios.” Agh, cursis, ome.
Y ahora cuando: “… porque ambos se quedaban parados allí donde se encontraban, mirándose durante unos segundos para luego seguir con la marcha.” PEN-DE-JE-TES. Taehyug y Jungkook, qué diablos. Joder, ¿por qué se siente como una odisea para estos chicos? Es que al momento están bien pero algo está mal y luego viene la culpabilidad y ahg, pendejetes. Nononono, no más sangre regalad, por favor. ¡Es que no!
Las odio. :( ♥
Ay deoj... ay deoj... mi pobre kokoro hambriento de NamJin se quedo con las ganas de mas acción (??)
ResponderEliminarMejor dicho se quedó con las ganas de todo... del Vkook, del Yoomin y del NamJin...
Porqueeeeeeeeee? Bkaalalamabghkkbv
Demaciadas emociones por este dia... mejor me voy a dormir con una posible continuación...
Muy bueno todo
Que tengas un bonito DiaTardeNocheMadrugada
Dios. Qué intenso. (Se murió)
ResponderEliminarQue... Intenso... Por favor...
ResponderEliminarPARA EMPEZAR : " Sin embargo, no había sido consciente de lo duro que podría llegar a ser aquello de la conexión, sobre todo porque su cuerpo le pedía algo que él no entendía.
Siempre que Taehyung pasaba por su lado algo tiraba de él."
"Y para el vampiro, beber sangre es similar al sexo"
"Cada vez que respiraba lentamente para tranquilizarse, el olor característico de Taehyung lo embriagaba y eso era un pinchazo más en su estómago."
"Era broma, Kookie… —Por un momento, el menor se deleitó. ¿Por qué jamás se había fijado en cómo le gustaba que lo llamara así?"
:))))))))))))))
Juro, que el momengo TaeKook, me destrozo para el resto de mi vida. Es que, encima le vuelve a morder pero no lo puede evitar y es como AJSJDHSKSBS :(((
Luego Jimin y Yoongi... Puff, está claro que siente algo pero me cago en su parte demonio y en la madre que pario a to el mundo jo
Aunque tengo que decir que el final de Seokjin y Namjoon fue tan cuqui ;; se necesitaba amor del dulce al fin *^*
Os leeré en el siguiente cap amoreees!! 💗
Waaa~ necesito mas acción con el Yoonmin. El vikuk es tan estresante... Pero el namjin es perfecto 👌 7u7
ResponderEliminar¿Volverás a escribir?
ResponderEliminarLas autoras estamos de hiatus todo agosto debido a que nos hemos apuntado a un reto, pero sí, continuaremos con la historia en septiembre. ¡No os preocupáis!
EliminarVan a continuar?? �
EliminarPor favor continúa esta historia, la amo y me gustaría saber cómo sigue y saber que es JiMin por fin. <3
ResponderEliminarPorfa, sigue con la historia. Me encanta, esta súper padre. Ami y a varias de tus lectoras nos encantaría saber como continua.
ResponderEliminarPorfa, no la dejes así.
Comencé a leerla hace poco y me gustó demasiado, quede muy metida en la historia ♡
ResponderEliminarVan a continuar:c?
Te conocí por el mini serial vkook de tu otro blog y me has enamorado, pero porfavor, necesito continuación para seguir viviendo, apiádate de mi ser amada ;O;~~ Necesito saber que ocurre con mis hermosos Taekook y como se las apaña el yoongmin, osea, el hecho de que jimin sea un ángel es demasiada antítesis como que para que puedan estar juntos, incluso aunque tengan parte humana y ...ioajoinefnwefui
ResponderEliminarMe encanta todo lo que tocas, por favor, conti <3 <3