SENIOR ROOM


Senior Room es un proyecto creado por nininoona y leadari, autoras de Fanfiction dentro del fandom del K-Pop o música coreana.

lunes, 22 de mayo de 2017

{Hybrida} Capítulo 23




Jimin llevaba casi media hora en la compañía de Park Minseok, el extraño hombre que habían rescatado de una panda de demonios, con la intención de descubrir qué había tras todos los ataques y experimentos. Era curioso como Jimin, como más crecía, menos se conocía a sí mismo. Hacía unos meses, no se había ni siquiera planteado su propio nacimiento. A esas alturas, no se sentía humano. Ni siquiera medio humano.
                  Esa zona del río Han estaba especialmente desértica, y lo único que rompía el silencio de la noche era el ruido de insectos y las palabras de Minseok. Por el momento, el hombre no había explicado nada que Jimin no supiera. El proyecto Hybrida. Fórmulas para salvar a los niños híbridos. Experimentos más allá, los híbridos G, como Namjoon los había llamado. Al ver la similitud en ambas historias, Jimin no podía evitar confiar más y más en el hombre, aunque a su vez se ponía más nervioso porque esperaba una pieza de información clave que no tuviera.
                  Y la consiguió.
                  —El proyecto era brillante —decía Minseok, con una mirada sombría sobre el río. Jimin lo miraba de reojo de vez en cuando—. Era una manera de salvar miles de vidas, de empezar a coexistir con las criaturas de verdad, un vínculo con ellas… como médico, era un sueño hecho realidad —Suspiro—. Me pensaba que era para un futuro mejor. Pero entonces, hizo a Yoongi.
                  Jimin no preguntó a quién se refería. Minseok había estado hablando de la supuesta jefa de la organización continuamente refiriéndose a ella en una tercera persona inespecífica. Sin embargo, eso no fue lo que le hizo fruncir el ceño.
                  ¿Por qué había hablado de Yoongi de esa manera tan… catastrófica?
                  —…pero eso no es malo —dijo Jimin, un poco a la defensiva.
                  Yoongi podía ser muchas cosas, la mayoría de ellas poco agradables, pero eso no significaba que su existencia fuera un error. Ni en un millón de años Jimin —ni ninguno de sus amigos— podría llegar a pensar eso.
                  Minseok pareció darse cuenta del efecto que había tenido su comentario en Jimin, e intentó rectificarse.
                  —No, no, por supuesto. Yo mismo tengo que agradecer a Yoongi lo que hizo con todos esos demonios, si no fuera por él… está claro que sigue reteniendo su parte humana —dijo, muy convencido. Jimin asintió, dándole la razón—. Aun así, estoy bastante seguro de que eso no es lo que ella quería.
                  —¿A qué te refieres?
                  El hombre mantuvo unos segundos de silencio que, tarde o temprano, iban a matar a Jimin. De repente, el ambiente se cargó de una intensión que no había notado hasta entonces.
                  —El híbrido de dragón fue arriesgado, pero permitía salvar vidas… si podíamos conseguir que los niños controlaran sus poderes. Por lo que tengo entendido, Namjoon ha hecho un buen trabajo, aunque sigue teniendo algún que otro accidente de vez en cuando, ¿verdad?
                  Jimin asintió, sintiéndose mal por su amigo. Se había enterado de lo mucho que se atormentaba a sí mismo por culpa de sus episodios de descontrol, y que ese había sido el motivo por el que Namjoon y Seokjin habían mantenido las distancias durante años. No debía ser fácil.
                  —Pero un híbrido de demonio… y de ángel —dijo, mirando directamente a Jimin, cosa que confirmaba sus sospechas y hacía que el chico empezara a tener problemas al respirar—, eso es ir en contra de la naturaleza. Está mal. Es querer jugar a ser Dios.
                  —Pero… —Jimin intentaba encajar todas las piezas en su cabeza como podía—. ¿Para qué?
                  —¿Qué es lo que quieren todos los supervillanos, al fin y al cabo? —dijo el hombre—. Hacerse con el poder absoluto.

                  Hacía casi dos semanas que habían encontrado a la madre de Jimin, y la mujer seguía sumida en un coma profundo. Los chicos habían sopesado la posibilidad de ingresarla en un hospital, por si acaso, pero decidieron que lo mejor era mantenerla en casa bajo vigilancia. Lo último que necesitaban era que los enemigos —fueran quienes fueran a esas alturas— consiguieran hacerse con ella una vez más.
La desesperación de Jimin había ido y venido como un huracán, y a esas alturas el chico solo podía resignarse e intentar pasar el mayor tiempo con ella posible. No estaba despierta, pero quería pensar que oía todo lo que le contaba.
                  Ese viernes, después de clase, Jimin había ido directamente a la habitación de Seokjin. Dejó la mochila en el suelo y se sentó en la silla que tenía preparada junto a la cama. Su madre seguía con los ojos cerrados y respiraba de manera calmada y regular. Parecía estar bien, por lo que Jimin se negaba a pensar lo peor. Simplemente estaba dormida. Tarde o temprano despertaría, estaba seguro.
                  —Hola, mamá. Ya he vuelto de clase. Hoy hemos tenido matemáticas y ha sido muy aburrido, pero luego hemos dado literatura y ha sido un poco mejor. La semana que viene tengo un examen y creo que aprobaré con buena nota. Taehyung ha estado toda la mañana haciendo drama porque dice que es incapaz de memorizar todas las fechas de los autores… pero eso es mentira, Taehyung es el mejor estudiante del curso, aunque siempre se hace el loco… —Sonrió pensando en su mejor amigo—. Seguro que os llevaréis genial.
                  Esa había sido su rutina diaria: se despertaba, saludaba y se despedía de su madre, iba a clase, volvía de la escuela e inmediatamente le contaba a su madre qué tal le había ido el día, con todo tipo de detalles absurdos de por medio.
                  Yoongi llevaba una semana observando ese proceso en silencio. Jimin estaba siempre tan centrado en su madre que no se percataba de la presencia que lo miraba desde el pasillo, con los brazos cruzados y expresión neutra.
                  Por alguna razón, cada vez que Jimin llegaba un poco desanimado y se desfogaba con la presencia de su madre, Yoongi no podía evitar sentirse incómodo y, hasta cierto punto, enfadado. Por otra parte, cuando Jimin tenía un buen día y se lo contaba a la mujer con una sonrisa, Yoongi se encontraba a sí mismo sonriendo sin querer.
                  Yoongi nunca había sido así. Park Jimin estaba ocupando un lugar demasiado grande en su mente y lo asustaba.

                  Namjoon llevaba días investigando sobre Park Minseok. Sabía que Jimin había ido a hablar con él, pero el chico no les había contado al respecto, y eso podía significar dos cosas: o Jimin no había conseguido información sustancial, o había descubierto algo que no podía o quería compartir. La segunda opción parecía absurda, porque no era nada propio de Jimin, pero Namjoon sabía lo conmocionado que estaba el chico por todo lo pasado esas últimas semanas y, sobre todo, por la situación de su madre. Aunque por una parte quería confiar ciegamente en él, seguía teniendo responsabilidades como líder. Para evitar una confrontación directa con Jimin, tenía que encontrar sus propias respuestas.
                  El proceso, hasta el momento, no había sido especialmente fructífero. Lo único que había conseguido descubrir era que Park Minseok era un médico graduado con matrícula en la Universidad Nacional de Seúl. Después de eso, el hombre desapareció del radar. Si realmente había empezado a trabajar en la organización de su jefa, tenía sentido. No era una rama de la ciencia que estuviera al alcance y a la vista de todo el mundo, más bien al contrario.
                  También lo había estado observando en su vivienda, pero no había presenciado nada diferente a la semana anterior: el hombre apenas salía de su casa, excepto para ir a hacer la compra semanal. Tal vez sí que se había arrepentido de todos los proyectos en los que había participado y ahora intentaba llevar una vida normal, pero a Namjoon se le hacía difícil de creer. El hecho de que apenas abandonara el apartamento podía ser señal de que aún estaba lidiando con el shock de haber huido de la organización, pero… todo aquello era demasiado extraño.
                  Seokjin, por su parte, hacía todo lo que estaba en sus manos para ayudar al resto. Es decir, vigilaba que nadie —Namjoon— trabajara más de la cuenta y se encargaba de alimentarlos con cantidades dignas del ejército. Por el momento, eso era lo único que podía hacer. Las visitas a su padre ya habían llegado a un callejón sin salida y, a esas alturas, tenía que asegurarse que al menos era el único que mantenía la cordura. Namjoon estaba impaciente, Yoongi parecía más crispado de lo usual, Taehyung y Jungkook estaban especialmente callados y reservados, y Jimin, aunque lo disimulara, seguía destrozado por todo en general. El único que parecía seguir siendo él mismo era Hoseok, cosa que el mayor agradecía con creces. Si alguien como Hoseok sucumbía a la locura de toda la situación, estaban perdidos.
                  El medio hada solo podía cuidarlos lo mejor que pudiera y rezar para que la situación mejorara con todas sus fuerzas.

                  El ambiente del apartamento era tenso en general, pero Hoseok se iba a empezar a dar contra el canto de una mesa si Taehyung y Jungkook pasaban un día más sin mirarse. No era la primera vez que pasaba y tenía una idea muy clara de lo que había pasado, y sabía que necesitaban tiempo, pero eso no significaba que la situación lo pusiera histérico. ¿Por qué los adolescentes eran tan difíciles?
                  Estuvo a dos minutos de cometer homicidio —o suicidio, lo que viniera antes— cuando, en una visita a su antigua habitación para coger una camiseta, se encontró a Jungkook sobre la cama de Jimin, sentado y mirando a la nada.
                  Hoseok se lo quedó mirando.
                  —¿Kookie? ¿Qué haces aquí? —preguntó el medio tritón.
                  —Le he pedido permiso a Jimin para usar su cama —explicó él después de unos segundos de silencio en que, claramente, intentaba elaborar una excusa suficientemente creíble.
                  —¿Para qué?
                  —Para echarme una siesta.
                  Silencio. Hoseok miraba a Jungkook como si le hubiera hablado en hebreo.
                  —Hasta donde yo sé, tú también tienes una cama bastante cómoda en la que poder echarte una siesta.
                  —Ya…
                  —Pero imagino que aquí seguro que no te encontrarás a Taehyung, ¿verdad?
                  Jungkook giró el cuello tan rápido para mirarlo que tuvo miedo de haberle provocado un latigazo en las cervicales.
                  —Pero…
                  —Jungkook, en serio. Lleváis, qué, ¿dos semanas sin hablaros? No sé qué es lo que os ha pasado, pero últimamente os estáis tomando esto como un hobby y empieza a ser un poco incómodo para el resto.
                  Jungkook agachó la cabeza como un perro lastimero. Hoseok suspiró y fue en busca de su camiseta.
                  —Mira, yo no soy quién para deciros nada, pero no creo que os valga la pena estar torturándoos de esta manera.
                  —Hoseok…
                  El medio tritón se giró y vio que Jungkook daba un par de golpecitos en el hueco a su lado de la cama, pidiéndole que se sentara. Hoseok sonrió y, olvidándose de la camiseta, fue al lado del licántropo.
                  —Cuéntale a tito Hoseok.
                  Jungkook rio, aunque no era una risa demasiado animada. Hoseok esperó a que el chico se animara a hablar. No era la primera vez que el pequeño le confesaba sus pensamientos, por lo que Hoseok sabía cómo proceder.
                  —Desde hace tiempo… bueno. Ya sabes. Lo hablamos, creo. Empecé a ver a Tae de manera… diferente —Hoseok asintió—. Estuve mucho tiempo confundido. Además, Taehyung es tan… él. Nunca se piensa dos veces el acercarse demasiado, o decir cualquier tontería que me va a poner nervioso, o… Dios, esto está siendo patético.
                  —No es patético, es humano, cosa que todos seguimos siendo hasta cierto punto. Prosigue —Jungkook asintió, antes de coger aire y seguir.
                  —Hace unas semanas… ¿nos hemos vuelto más cercanos? Empezábamos a decir y hacer cosas que no eran tan normales… quiero decir, hace un año lo hubieran sido, pero ahora se sienten muy diferentes, y… la semana pasada… nos…
                  Jungkook susurró la última palabra. Hoseok no escuchó nada.
                  —¿Qué? ¿Que os qué?
                  —…besamos.
                  Hoseok abrió mucho los ojos y la boca. Jungkook, por unos segundos creyó que el chico estaría horrorizado y que se iría, juzgándolos, pero lo que hizo Hoseok fue ponerse de pie sobre la cama y empezar a celebrar.
                  —¡SÍ, POR FIN! ¡JODER, OS HA COSTADO!
                  Jungkook lo miró, incrédulo.
                  —¿Qué?
                  —Jungkook, por el amor de Dios, cualquiera con dos ojos y dos dedos de frente sabría que os moríais el uno por el otro desde hace tiempo. A veces bastante literalmente, de hecho. Lo de moriros el uno por el otro, digo. Bueno, da igual. ¿Y cuál es el problema?
                  Jungkook decidió ignorar las palabras de Hoseok y se centró en responder la pregunta. O eso, o implosionaba de la vergüenza. Ya se notaba la cara arder más de lo normal.
                  —Pues que… que desde entonces, Taehyung no me habla. Me ha estado evitando.
                  —Tú también lo has estado evitando —puntualizó Hoseok, señalando la habitación en la que estaban.
                  —Pero solo ha sido porque él me empezó a evitar primero.
                  Hoseok rodó los ojos.
                  —En serio, sois de lo que no hay. ¿Y qué vas a hacer, esperar a que a Tae se le pase la tontería?
                  —Esa era mi intención al principio, pero me estoy cansando, la verdad.
                  Hoseok asintió. Esa línea de pensamientos le gustaba más.
                  —¿Y qué harás?
                  Jungkook miró al frente, decidido.
                  —Parar esto de golpe.

4 comentarios:

  1. realmente no soy muy fan del vkook pero aquí son una pareja demasiado tierna, me gusta <3
    Esperare el próximo capitulo~

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  2. Nunca han pensado en subir su historia a Wattpad?

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